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Comentarios (37)

Horacio | 18.09.2022
Creo que mientras sigan habiendo puras críticas y cero autocrítica, el Rechazo tendrá garantizado el triunfo en hartos plebiscitos. De todas las opiniones que llevo leídas, la del señor Nicolas es la que encuentro más sensata y la del señor Gajardo la súper-representativa de esa izquierda arrogante, siútica, protagonista estelar de la derrota del Apruebo.
Ricardo Ser | 18.09.2022
Buen artículo, pero incompleto. En mi opinión uno de los factores determinantes del triunfo del rechazo, es la incorporación de los 5 millones de chilenos que hace ya muchos años había dejado de participar e interesarse por los temas sociales y políticos. Esas personas se enojaron por verse compelidos a pronunciarse respecto a un tema que no comprenden, no les interesa ni es parte de sus preocupaciones cotidianas. Como resultado, expresaron su rechazo a todo: a los políticos, al documento, al gobierno, y a la obligación de votar. Y cuidado con identificarlos con una posición en el arco derecha-izquierda, ni asignarles posición alguna en los temas sociales hoy en discusión. La tarea es incorporarlos al análisis de dichos temas, mediante una mejor educación, en interesarlos en pertenecer a entidades de alcance grupal, comunal, nacional, partidos políticos, juntas de vecinos, etc., donde amplien su foco de intereses, desde la individualidad absoluta, a la participación comunitaria.
Mauricio Saint-Jean A. | 16.09.2022
Un analisis de perogrullo,un movimiento MUNDIAL que quizo replicarse en Chile y que fracasó pues estos movimintos al estilo hippies de su epoca no son replicables en nuestra cultura.
Camilo Godoy | 14.09.2022
Me parece un análisis conservador, parcial y reduccionista. Qué más se puede pedir viniendo de la U. Andes. El argumento implícito es que el Rechazo ganó por culpa de procesos inherentes a la Convención. Eso desconoce que el elector de Octubre, 2020 no es el mismo que el de Septiembre, 2022. En la Revuelta había un germen de descontento con la clase política, de un sector más despolitizado de la ciudadanía que esta élite de la Convención no supo traducir correctamente; es cierto. Pero la propuesta Constitucional no era puro culturalismo y era necesaria la participación y representatividad de los indígenas en el proceso. La mirada conservadora achaca al interior de la izquierda todos los errores y no considera el rol comprobado de los medios de comunicación y RRSS en la tendencia de voto. Eso es un problema de la derecha y de la negligencia del gobierno. No hay que echarle la culpa de todo a los convencionales. Por otra parte, en la Constitución se reconocía en distintas partes los emblemas patrios, así como la unidad del Estado. Desconocer eso es generar una falacia de hombre de paja.
Sergio Sánchez | 11.09.2022
Busqué en vano un aspecto importante con el que estar en desacuerdo. No pude. Excelente análisis.
Peter Second | 10.09.2022
El humo político nuevamente hizo de las suyas, no existía ninguna posibilidad que el apruebo ganara, (yo vote por el) a pesar que sabia que no ganaría. Trate de explicarlos, a convencionales, comunistas y frente amplistas, pero su magnificencia, petulancia, arrogancia y ataques hacia mi persona eran cada vez mas virulentos. Elementos: 1) Para la segunda vuelta presidencial sufrago el 55% del padrón, de los cuales el 29% era voto programático (partidario). 2)Para redactar una nueva constitución: voto en 50,9% del padrón total de 14 millones 855 mil; es decir, la elección con mayor votación desde la instauración del voto voluntario en el año 2012. (no había información del otro 50%) 3) En la ultima elección voto cerca del 86%, recién ahí, tenemos conocimiento sobre la conducta del electorado que hace mucho no conocíamos. 4) Cada una de las conductas irruptoras de los convencionales (faltas de respeto, insultos,) donde todo chile estábamos mirando. 5) le negaron el 10% AFP, subieron todos los precios (inflación), conductas erráticas, 5) Podríamos seguir enumerando, pero...…. Los números no daban, el desconocimiento permitía generar un sin fin de hipótesis
Elizabeth Pape | 10.09.2022 | Socio/a 1 año y 5 meses
Felicitaciones y gracias Manfred Svensoon por este análisis que permite visualizar en profundidad problemas relacionados con la visión identitaria del mundo y la representación democrática. Para mi, fue esclarecedor. Ciertamente, este enfoque que la convención le dio a la propuesta constitucional no fue el único factor detonante del triunfo apabullante del rechazo, pero a mi me parece que hay que tenerlo muy en cuenta.
Marcelo Rioseco | 09.09.2022
Excelente artículo. Alguien comentó más arriba (o más abajo) que este análisis hubiera sido bueno antes de que la propuesta de Constitución muriera. Era imposible. No existía ningún ánimo de escuchar. Las cartas estaban echadas, los actores en marcha con una dirección que no tenían interés, ni disposición, ni siquiera posibilidad de cambiar. Lamentablemente, el proceso se tenía que caer en esta parte. Ahora, lo importante, es dar buenas respuestas y retomarlo.
Carlos Reyes | 08.09.2022
Interesante el análisis, con mucho sentido y puntos exactos. Sin embargo parece una autopsia para averiguar la causa de muerte de un paciente, sin presión, con bastante tiempo , pero no deja ser una causa probable. Era preferible y necesario un diagnóstico cuando la víctima estaba viva y necesitaba ser salvada. No es consuelo para los deudos saber la causa de muerte, lo importante era mantener al paciente vivo y que pudiera recuperarse.
Dario | 08.09.2022
La izquierda se desproletarizó. Abandonó al mundo trabajador para transformarse en una pseudo izquierda de niñatos del FA, que reemplazaron la racionalidad para entender el mundo desde la moralina. La izquierda abandonó al mundo popular y a sus sindicatos, para leer el mundo desde sobremesas en Ñuñoa, sus bicicletas hipster y desde la frivolidad "woke". Con razón el mundo popular ya no se identifica con ellos.
Juan Pablo Oliva C | 08.09.2022 | Socio/a 1 año y 4 meses
me hace mucho sentido, el comentario de EDONOS, el fracaso fue multifactorial, no se le puede achacar a uno solo. Creo que el análisis es sesgado
Juan Exequiel | 08.09.2022
Ahora me explico por què el vendedor de pescado frito de la esquina votò rechazo.
Florida Villagrán | 08.09.2022
Un análisis muy académico, con ideas interesantes, pero con afirmaciones muy duras, que dificílemente explican el contundente voto del rechazo. Los temas aquí abordados pueden interesar a sociólogos y tal vez a los pueblos indígenas, pero asumir que Chile es un país "Plural" es un sentimiento del autor, no es una realidad. Señalar que los excluídos, disidencias sexules y la neurodiversidad ha sido tenida en cuenta en este país, es una afirmación sin sustento empírico. Por otra parte, y basándome en las misma preguntas que CIPER hizo en poblaciones donde el Rechazo arrasó, las respuestas fueron "Las casas pasarán a ser parte del Estado", "Los fondos de pensiones no serán heredables" y "no me gusta este gobierno", si éstas son las verdaderas respuestas, este análisis tan documentado y académico se quda corto para explicar el fracaso.
Nicolás | 08.09.2022
Chile debe generar su propia política de siglo XXI, no estar copiando modelos fracasados de Estados Unidos. Paradójicamente, una Izquierda que siempre se quejó que el neoliberalismo fue impuesto desde el imperialismo y no era apropiado para la realidad local, ahora se esmera en importar teorías deconstruccionistas, postcoloniales y de identitarismo racial, todas llevadas a cabo gracias a gente de clase alta que hace postgrados en el extranjero. Me resulta muy gracioso ver progresistas chilenos con doctorado tratar de crear un problema de racismo al negro en este país donde todos somos mestizos, o ponerse a odiar a la Patria porque está "fundada en misoginia". Al final, lo único que reproduce este país políticamente es lo que la clase alta trae desde Estados Unidos, ¿De cultura y política propia? Nada.
Rita | 07.09.2022
Necesito una segunda lectura, ya que la preliminar me pareció muy sesgada respecto del tema de las identidades y su supuesta mal apropiacion de parte de la CC. Patriarcal el texto, por decir lo menos.
PaulinaMf | 07.09.2022
Muy buen análisis. Creo también que tanto clasismo, opresión y abuso de las oligarquías en Chile, hizo que se quisiera dejar plasmado cada uno de los derechos y reconocimientos de los excluídos. Culpa de los políticos corruptos de este país, que abusaron por tantas décadas y ya no se les puede creer.
Roberto López Sánchez | 07.09.2022
La sociedad continúa dividida en asalariados, pequeños y medianos empresarios y productores, trabajadores por cuenta propia, y grandes poseedores de capital y tierras. No digo que haya que regresar a Marx, pero esta realidad se presenta en todo el mundo. Incluso en el supuesto comunismo chino, donde la gran burguesía es al mismo tiempo el comité central del partido hegemónico. Eso de reconocer derechos a cuanto grupo aparezca como "minoría" es un completo absurdo. Una sociedad democrática es la que tiende a igualar los derechos de los ciudadanos. No a dividir y parcelar esos derechos. Creo que la izquierda chilena, incluyendo los movimientos autónomos, se fueron a un extremo ideológico que parece expresión de modas intelectuales de una clase media universitaria que está muy desconectada de la realidad que vive y siente el pueblo común. Regresen al pueblo y abandonen esas modas.
Claudio Gajardo-Cortés | 07.09.2022
Es un hecho de que las personas decidieron rechazar el obtener derechos para sí mismas. Una decisión así no alcanza a ser empujada a partir de algún vacío de representación. Además, la fragmentación interna en los partidos provocada por divergencia de demandas, no parece ser tan grave como su independización en intereses propios, al tender a clausurar la incorporación de demandas exteriores. En esto, los movimientos sociales ponen en la mesa demandas incansablemente. Me parece que su argumentación da un paso atrás en identificar cuál de los dos ha equivocado el camino. Por otra parte, el diálogo no tiene una indicación exacta. Y el carácter plural no parece ser una cualidad atribuible a un país, así como así. Descontrolar categorías con fines de responsabilizar complica en lugar de dar posibilidad al entendimiento. Lo que llama paradoja de la diversidad lleva a clausurar la inclusión de la diversidad en las instituciones argumentando que puede acabar haciéndolas más parecidas, en lo diversas que serían, cosa extraña. Su argumento respecto a la forma de adhesión de una cultura es injustificada habida cuenta de que se obtiene de la interpretación electoral. La fosilización cultural, es un punto de llegada, por si acaso, y no una consecuencia futura de la constitución. Me parece, en cambio, que tomar un término despectivo (“Yanakona”), para reducir a eso las múltiples interacciones que se dieron no es esperable de quien argumenta a favor de no fosilizar la realidad. Considero que el universalismo se refuerza con la inclusión de los sectores marginados y minorías. Al ser presentados como contraproducentes, su argumento supone una división entre política identitaria y universalismo, más que nada abstracta. Se puede decir que hay momentos de esencialismos, miradas parciales al pasado, momentos de cambio y miradas de transformación. Hay de todo, pero cuando su argumento habla de la pureza actual no logro ver cómo la idea de comenzar sin tal o cual mancha de la historia, que considero una reacción justificada y entendible, pueda ser descalificada. El sacar a los pobres como si no pertenecieran a los grupos excluidos es una operación creativa de argumento, pero adolece de justificación. Todo es discursivo. Los grupos sostienen discursos, y hay uno que no apareció, el esencialismo a la libertad, por todos lados evidente, que dicta que cada individuo sea libre, de una manera tal que se fije sólo en su vida particular para llenar solo ese espacio de colores procurando ir excluyendo a cualquiera que tenga una energía negativa que impida mantener niveles de rendimiento y productividad y consumo independiente de cualquier otra persona. Fuera de todo esto, percibo una discusión de fondo entre el fundamento de políticas identitarias y el positivismo. Y así, el enfoque de su argumento toma como causa la discursividad, representación, palabras, términos, frases, dichos, sin considerar o poner en proceso aquello que parecía apelar; las condiciones materiales. Tal vez esta materia avanzaría de otro modo, al plantear que los sectores más excluidos, más pobres y zonas sacrificadas votaron rechazo también porque no es lo mismo amenazar con quitar algo a quien tiene y puede reponerlo, que a alguien que no tiene y no cuenta con oportunidad de reponerlo. Considero que la diversidad, el diálogo, el pluralismo se construyen socialmente y que ya hemos entrado a este camino.
Haydee | 07.09.2022
Las políticas de identidad de género son un caballo de troya, acá hacen un buen análisis. Pero igual el fracaso estrepitoso de este fin de semana no solo se basa en esto, fueron varios factores que influyeron
Carlos Lopez Dawson | 07.09.2022
En general comparto el analisis, y me parece que el pretendido autoritarismo moral nos jugo una mala pasada. En efecto, moralmente solidarizamos con los reprimidos, con los pueblos originarios y con la preocupación por el medio ambiente, qué decir, pero una carta fundamental debe reflejar mejor la realidad y esta es la diversidad social y la demanda de una mejor calidad de vida ahora, es decir un consumidor satisfecho en todo sentido, un ciudadano capacitado para percibir bondades y amenazas objetivamente y que no se asuste con el primer fakenews ni con las mentiras descaradas. Yy ello requiere por una parte mas educación politica y mecanismos para percibir los fenomenos sociales. Esto ultimo quiere decir que los eventuales constituyentes en el futuro debieran estar mas capacitados y tener a mano medios para comunicar y recibir información.
Ana Espinoza | 07.09.2022
Se agradece una publicación cuando ayuda a ordenar las ideas propias. Voy a compartirlo.
Roberto Trejo | 07.09.2022
Este es un gran aporte al debate. Efectivamente las "políticas de la identidad" se originan en los estudios culturales y posteriormente -ante el avance de la globalizacion neoliberal- pasa a ser el refugio o espacio de resistencia de intelectuales e izquierdas en Europa y EE.UU. Pero, como también dice el articulo, el problema es al final es político: estas estrategias discursivas no posiblitan el diálogo o la deliberación política. La acción afirmativa de las identidades lleva a la intolerancia, el sectarismo y el autoritarismo cultural. Tambiés es posible lo que la CC sea expresión del "comunismo liberal" que Mark Fisher -siguendo a Zizek - identifica en su libro "El Realismo Capitalista". Pero todo eso es diagnóstico: ahora es el tiempo del debate político (no académico o teológico) y la dirección política del Jefe de Estado de Chile.
Alvaro Kaempfer | 07.09.2022
Estoy muy en desacuerdo con este señor: si bien hubo excesos perfomativos, el mayor daño interno fue la retórica que se fue comiendo el texto, confundiendo propuesta política con fórmula mediática; y la otra, fue la absoluta incapacidad de los actores político organizados para contener el descalabro, afianzar una coordinación que sumara a segmentos de la derecha (algo hicieron los socialistas pero no fue suficiente). El resto fue una campaña de deslegitimacion que debió enfrentar el sabotaje interno, el cerco mediático y la neutralidad de un gobierno que veía como todos golpeaban a la convención y optó por replegarse y salir cuando ya era muy pero muy tarde. La reflexión sobre representación e incluso sobre 'políticas identitarias' es muy precario en el artículo, lleno de lugares comunes, podría ser un problema importante, pero carece de una comprensión de la dinámica política en terreno que no se reduce ni se explica por simple asociación con fenómenos en USA y en otras latitudes, aunque la retórica a veces lo confunda. La nostalgia poe universalismos es casi retrógrada, a menos que quiera apuntarle a la identificación y construcción de protagonistas políticos situados que articulen el proceso político sobre un paisaje ideológico y cartográfico hoy en franca mutación no solo en Chile.
Patrizio Araya | 07.09.2022
La convención fue secuestrada por los partidos políticos, la mayoría de los CC, estaba con el teléfono en la mano recibiendo ordenes de "arriba",. el PC nefastos mercaderes de la política al mismo nivel que la UDI, solo preocupados de su rentable negocio. La gente no leyó la Constitución, solo se quedaron con las imágenes del pelao vade, de stingo, de teillier, de la tiapicachu, de la loca de la tere, etc. Todos muy soberbios y creando dos bandos . lo escrito en ecología y para los discapacitados era increíble, gracias partidos politicos, una vez mas nos jodieron.-
Barbara DIAZ KAYEL | 07.09.2022
Muy buen análisis de los males de la política identitaria que, una vez más, nos viene de imitar modelos del hemisferio norte. ¿Cuándo aprenderemos los latinoamericanos?
Jean | 07.09.2022
La convención estaba compuesta por grandes académicos, con buenas ideas. Pero falló en lo central: no supo leer la realidad. Y esto no tiene que ver con el tipo de personas, tiene que ver con el método de análisis que se utiliza. Para la izquierda, retomar el materialismo histórico como método de análisis se torna una necesidad.
Mireya | 07.09.2022
Excelente análisis! Se agradece una mirada sensata a algo que raya en la insentatez, hasta el dia de hoy. Lamentablemente, concuerdo con su afirmación final, de que esto no ha terminado ni va a terminar.
Raúl Ojeda Navarro | 07.09.2022
Un análisis lleno de lugares comunes, clasista, racista y misógino escrito por un hombre, blanco, europeo que no se hace cargo de su propia identidad, más de lo mismo
Bernardo Araya López | 07.09.2022
Buen análisis, permite entender otros aspectos que comúnmente no se consideran.
Guillermo | 06.09.2022
Buen texto, complejo y sencillo a la vez. Es curiosa esa disociación entre identidades y el pueblo "común". Incluso pareciera que el pueblo está más próximo a las ideas de derecha que a las izquierdas, coaptadas por la ideología de las identidades... Es un tema a debatir muy interesante.
Gonzalo Miranda Diaz | 06.09.2022
Excelente.
Alejandro Martínez | 06.09.2022
Un claro análisis de lo ocurrido el 04/09
Soledad | 06.09.2022
No logré encontrar cómo el autor sustenta esta frase: "Pero con toda su desigualdad, este sí ha sido un país plural".
Claudia Carreño | 06.09.2022 | Socio/a 1 año y 5 meses
Interesante análisis que nos muestra los graves problemas del sentido identitario que pareciera -preliminarmente- cargado de bondades. Es claro que esa ideologia, finalmente no permite expresar la pluralidad (tan saludable en una democracia), al vincularse estrechamente a la falta de argumentos y descalificación del otro (que no es parte de la misma "identidad"), lo que a la larga nos alejan de un verdadero dialogo. El sentido identitario llevado al extremo, dificulta escuchar y entender al otro. Asi, es imposible alcanzar un consenso que convoque a todos y donde nadie se sienta excluido.
Pamela | 06.09.2022
Este es el análisis que esperaba escuchar.
edonos | 06.09.2022
Si hacemos malos análisis, llegamos a resultados equivocados. La política identitaria no corrompió el proceso constituyente, ese proceso fue multifactorial, achacárselo sólo o principalmente a la "identity politics" es hacer un análisis incompleto. He escuchado y leído un montón de análisis estos dos últimos días y me parece que aún no se da en el clavo, ni se menciona uno de los factores principales. En un mundo globalizado, donde las redes de comunicación son fundamentales, el rol que juegan los medios en la percepción de los procesos por parte del ciudadano es determinante, y en un país como Chile, donde hay suficiente literatura para saber la concentración política/económica que hay de los medios de comunicación, que a su vez tienen las mayores audiencias, no era sorpresivo el resultado del plebiscito recién pasado. Cámaras de eco de noticias falsas, exacerbación del enfoque en los aspectos negativos del proceso, demonizar a los movimientos y organizaciones (no todos quieren pertenecer a partidos ni son representados por ellos) y así, más aún, una convención demasiado ingenua como para tener en cuenta aquello. ¡Pero qué va! ¡Quién puede culparlos! si ni el ciudadano común tiene consciencia de ello. Finalmente, y saliéndose del plebiscito, mirando el futuro y a nivel internacional, la izquierda/centroizquierda no tiene un problema con la "identity politics", es más, siento que es el menor de sus problemas, el problema real es que no tiene relato para el siglo XXI, vive aún con la mentalidad y los símbolos del siglo XX, y el cierre de campaña del referéndum fue el mejor ejemplo de ello.
Gonzalo Fuentes Suárez | 06.09.2022
Muy bueno el texto, que más se puede decir
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