Esta semana, CIPER reveló la última declaración de Gonzalo Migueles, expareja de Ángela Vivanco, en la que reconoció que la ex ministra supo que él recibiría pagos por parte del abogado Eduardo Lagos, si al consorcio bielorruso le iba bien en la sala de la Corte Suprema que ella presidía. Tras la publicación, expertos y querellantes valoraron ese testimonio. El ex ministro de la Corte Suprema, por ejemplo, Milton Juica, señala que esta confesión “echa por tierra” las alegaciones de inocencia de la exjueza. El exfiscal Carlos Gajardo advierte que esto marca un divorcio entre las posiciones que han sostenido Migueles y Vivanco. Mientras que el exdirector de Chile Transparente, Alberto Precht, agrega que la revelación es un “golpe” para la exministra. La defensa del abogado Lagos, en tanto, se defiende y afirma que el testimonio de Migueles debe ser ponderado porque, a su juicio, hay un “evidente interés del declarante por abandonar la prisión preventiva”, dijo.
En su última declaración prestada ante la fiscalía, Gonzalo Migueles delató a Ángela Vivanco, su expareja y ex ministra de la Corte Suprema: afirmó que ella supo en septiembre de 2023 que él recibiría dinero en caso de que el consorcio bielorruso, Belaz-Movitec (CBM), obtuviera fallos favorables ante la Tercera Sala de la Suprema, integrada por Vivanco. Admitió que los pagos provenían de uno de los abogados de esa misma empresa, Eduardo Lagos. Su testimonio apunta a que Vivanco habría estado en conocimiento de que se realizarían estos pagos antes de participar con su voto a favor en dos recursos de CBM, los que significaron que Codelco tuviera que pagarle a la empresa $5.441 millones
En las 12 páginas de declaración que CIPER reveló este martes 13 de octubre (vea acá ese reportaje), Migueles contradice tanto lo afirmado por la exjueza en su declaración prestada ante la fiscalía, como lo asegurado inicialmente por él mismo ante el Ministerio Público. Porque tanto ella como él, afirmaron que la exjueza nunca supo de este tipo de pagos.
Las afirmaciones de Migueles también abarcaron el caso Fundamenta, una tramitación que, al igual que en el caso de CBM, se llevó a cabo en la sala de Vivanco, contó con su apoyo –y el de otro exministro supremo también imputado en la causa, Diego Simpértigue– y donde los abogado de CBM, Eduardo Lagos, Mario Vargas y Gabriel Silber, estuvieron detrás de esa defensa. La expareja de Vivanco admitió que con la ayuda de la jueza que, según dijo, se comprometió a apurar esa causa, recibió $13 millones del abogado Lagos (vea acá el reportaje sobre esa parte de la declaración).

CIPER consultó a expertos e intervinientes de estas causas, para conocer sus opiniones acerca de las afirmaciones de Migueles y la importancia de su testimonio para el futuro judicial de la exministra.
Milton Juica, expresidente de la Corte Suprema, señaló que estas revelaciones echan por tierra la línea de defensa de Vivanco: “Evidentemente echa por tierra sus alegaciones de inocencia”, dice el exjuez supremo, en el entendido de que Vivanco ha negado su participación. “Pero, a mí me da la sensación que hay bastante claridad de la corrupción”, dijo. “Nunca me había pasado ni me han tocado casos tan evidentes como estos”, agregó.
El exfiscal, Carlos Gajardo, valoró la importancia de la declaración de Migueles. A su juicio, refuerza la tesis del Ministerio Público que se basa en la imputación del delito de cohecho. Además, advierte el cambio de estrategia que marca entre las defensas de los imputados: “La declaración de Gonzalo Migueles marca un divorcio entre las posiciones que ha sostenido con su expareja, Ángela Vivanco, y pone de manifiesto una cosa obvia, que al momento de fallar las causas que tenían relación con el consorcio bielorruso de Belaz-Movitec, ella estaba en conocimiento del beneficio económico que se iba a recibir por parte de los abogados”.

Por su parte, Alberto Precht, abogado y ex director ejecutivo de Chile Transparente, hace hincapié en que lo declarado por Migueles da cuenta de un sistema de compra de fallos en la Corte Suprema. “La declaración, de ser cierta, viene a confirmar lo que todos sospechábamos: que “lamentablemente en la Tercera Sala había un precio y este se podía pagar. Ya no estamos hablando de lobby o de amiguismo, sino que estaríamos hablando de cohecho puro y duro, y donde lamentablemente se utilizó al menos a una ministra de la Corte Suprema para aquello”. A juicio del abogado, lo declarado por Migueles además golpea fuertemente a Vivanco: “Constituye un golpe importante a la defensa de la exjueza Vivanco. Es su propia pareja que dinamita esta tesis de que ella no tenía idea. Obviamente, hay que ver qué valor se le va dar a esta declaración en juicio y cómo se puede comprobar con pericias de carácter más científico”.
Uno de los querellantes de este caso, Carlos Quezada, representante de la Organización de Trabajadores Judiciales (OTJ), opina algo parecido a Precht, en el sentido de que esto confirma los hallazgos de la causa. Si embargo, a su juicio, que se hayan confirmados pagos por el caso Fundamenta, implica algo mayor: “Si somos realistas, la declaración de Migueles solo viene a ratificar lo que ya había en la investigación respecto de la causa bielorrusa. Pero, los antecedentes que aporta en Fundamenta son importantes, porque de ser ratificados, implican que las especulaciones sobre venta de fallos en esa sala eran completamente ciertas”, opina.
El diputado socialista Daniel Manouchehri, también querellante en la causa, cataloga las afirmaciones como “gravísimas”: “La declaración de Migueles es gravísima. Según su testimonio, Vivanco sabía que su pareja recibiría dinero si al consorcio le iba bien y, aun así, participó en el fallo. Ese antecedente contradice su versión de desconocimiento de los pagos y refuerza la tesis que investiga la Fiscalía. Esperamos que la investigación llegue hasta el final, caiga quien caiga”, dijo.
CIPER también consultó a las dos defensas de la causa que más complicados quedan con sus afirmaciones: las de Ángela Vivanco y Eduardo Lagos. Mientras la exjueza se excusó de expresar una reacción mientras no tenga acceso a la declaración completa de Migueles, el abogado de Lagos, Marcelo Abujiar, hizo llegar un comunicado. En este hace ver que su declaración debe ser calibrada desde la perspectiva de que el imputado Migueles, requería salir de prisión. Y en efecto: tras entregar ese testimonio, la fiscalía reconoció su colaboración en el caso y no se opuso a rebajar su medida cautelar de prisión preventiva a arresto domiciliario total: “[Lo declarado por Migueles] Debe ser ponderado en el contexto de una negociación procesal y del evidente interés del declarante por abandonar la prisión preventiva, y no necesariamente desde la espontaneidad que podría atribuirse a sus nuevas afirmaciones”, dice el escrito. Y agrega: “Se debe hacer presente que las imputaciones realizadas por el señor Migueles deben ser examinadas rigurosamente y contrastadas con antecedentes objetivos, como corresponde en un Estado de Derecho, pues presentan evidentes contradicciones con sus declaraciones anteriores”.
El exjuez Milton Juica, también abordó el punto acerca de la presión para confesar delitos. Pero, desde su experiencia, con una perspectiva distinta a la de Abujiar: “Lo que yo advierto es que de alguna manera frente, seguramente, a una evidencia muy fuerte que existe de responsabilidad penal, están tratando de mejorar su situación para obtener alguna atenuante, y en eso aparecer como cooperando en la investigación”, dijo.
Tanto la defensa de Lagos como la de Vivanco –esta última a cargo de la defensora pública, Patricia Alvarado– reclamaron por la filtración del testimonio de Migueles. Mientras Abujiar anunció que solicitó al Ministerio Público una investigación al respecto, Alvarado interpuso ante el tribunal una cautela de garantía para que su defendida acceda a la declaración de su expareja.