El fracaso del diseño punitivo en la convivencia escolar
19.08.2026
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19.08.2026
Señor director:
Las denuncias por violencia y agresiones en comunidades educativas han aumentado en un 122% en los últimos 10 años, de acuerdo con el informe “Radiografía de la Convivencia Escolar” de Acción Educar. Ante este escenario, no sólo podemos plantear actos correctivos de tipo punitivo, sino que debemos propiciar un cambio de paradigma que nos lleve a una profunda transformación en la forma de educar.
La violencia escolar que estamos viviendo es síntoma de un diseño de aula obsoleto que asfixia a los estudiantes, más de 6 horas al día, pretendiendo mantenerlos bajo control, quietos, callados, con mirada al frente y sobre la base de una rutina agobiante. A lo anterior, se suma la reprobación ante una mala nota y el castigo frente a un problema conductual. La fórmula desplaza el conflicto y genera más resentimiento, sin enseñar competencias socioemocionales, y reprimiendo la energía vital de los niños, niñas y jóvenes.
Los datos confirman que la violencia en las escuelas está en aumento. La solución no pasa por más control, sino por promover la autorregulación y la libertad dentro de los límites. Si es posible. El principio de “Libertad dentro de los límites” que aplica el modelo Montessori está más que probado. Los estudiantes se mueven e interactúan libremente dentro de la sala, respetando el trabajo y espacio del otro. Los conflictos se procesan en Círculos de Paz y Justicia Restaurativa.
María Montessori creó este método, basado en el desarrollo de la voluntad y a través de ésta el niño y niña construye una disciplina interna que fomenta su independencia y autoestima, que considera sus propias soluciones, el manejo de sus emociones, y lo motiva a buscar activamente caminos para encontrar su propio bienestar y el de los demás.
No se requiere infraestructuras extraordinarias, ni recursos cuantiosos, sino voluntad política para capacitar a los docentes como guías mediadores y redistribuir el espacio físico que considere las necesidades según cada etapa de desarrollo del ser humano.