Promesa rota
23.06.2026
Hoy nuestra principal fuente de financiamiento son nuestros socios. ¡ÚNETE a la Comunidad +CIPER!
23.06.2026
Señor director:
Nunca creí que iba a tener que romperle una promesa a una niña de 6 años, pero el sistema me obligó.
Mi nombre es Ignacia Vergara, soy abogada y mediadora familiar, me dedico al sistema de protección infanto juvenil y, además, soy (fui) voluntaria de una Fundación que asistía a Residencias de Protección de niños, niñas y adolescentes.
El año 2025, conocí a P., y aunque toda la infancia que he conocido me ha marcado, con ella pasó algo distinto: nos vinculamos profundamente a través de un lazo de mucho cariño. Cada vez que iba a verla, P. me decía que no me fuera, que no quería que me fuer: “tía Ignacia, no se vaya”, y yo le prometía que siempre volvería. Fue tanto lo que ella me marcó que tomé la decisión de solicitar ser evaluada para ser su familia de acogida.
Ahí empezó la tormenta.
A finales de ese año, me contacté con la Directora de la Residencia y le presenté mi solicitud. No solamente fue ignorada, sino que significó que me llegara una noticia devastadora: ya no querían que siguiera asistiendo a la Residencia nunca más, efecto inmediato.
Pese a que reclamé, pedí explicaciones, ¡llegué a hablar incluso con el Director Nacional del Servicio!, se acerca la fecha en que cumpliré 6 meses sin verla.
Hoy en Chile existen más de 600 niños y niñas que no tienen a nadie esperándolos, que necesitan familias de acogida. Yo me pregunto, ¿en cuántos de estos casos realmente no existirá una tía Ignacia disponible? ¿En cuántas de estas circunstancias se cerrarán las puertas por decisiones arbitrarias de funcionarios?
Los directores de las residencias tienen la facultad de decidir si mantener o no vínculos entre niños y niñas y adultos significativos, lo que pareciera tener sentido cuando se ha hecho una evaluación desfavorable al ponderarla con la protección de los derechos. Pero, ¿qué sucede con aquellos casos en los que ni siquiera se ha efectuado una evaluación? ¿En qué casos es pertinente cortar vínculos, romper redes, que pueden ser significativas en el presente e, incluso, en el futuro?
Tal y como yo lo viví, he conocido a distintas familias y personas que, teniendo un vínculo con infancia en sistema de protección, han visto cerrada cualquier posibilidad de contacto debido a que no tienen lazo sanguíneo, sin recibir ninguna evaluación ni explicación.
Como abogada es imposible no pensar en la injusticia de que no exista una normativa que regule claramente la situación de los terceros significativos, especialmente con la evidencia científica de la importancia del apego y los vínculos afectivos, especialmente en la infancia.
El sistema me obligó a romper una promesa a una niña de 6 años, a una niña que me sigue esperando sin saber qué pasó, una niña que nuevamente tendrá un daño vincular debido a que otro adulto más ha desaparecido de su vida.
Querida P., quizás nunca leas esto, pero sigo peleando por ti. Hoy busco reconocimiento, pero no sólo de mi historia, sino que de un vacío que permite que ego de profesionales ocasionen un daño injusto en quizás cuántos niños, niñas y adolescentes a lo largo del país.
En este momento, continúo insistiendo porque creo fielmente en que “el apego con los otros seres humanos ha sido la solución que hemos descubierto para vivir y sobrevivir”. (Felipe Lecannelier, 2016).