TESTIMONIOS APUNTAN A NUEVE CÉLULAS ACTIVAS Y FISCALÍA IDENTIFICÓ A INTEGRANTES CLAVE
Investigación del caso Ojeda reveló estructura del Tren de Aragua en Chile y aportó pistas sobre otros 12 crímenes de la organización
08.01.2026
Hoy nuestra principal fuente de financiamiento son nuestros socios. ¡ÚNETE a la Comunidad +CIPER!
TESTIMONIOS APUNTAN A NUEVE CÉLULAS ACTIVAS Y FISCALÍA IDENTIFICÓ A INTEGRANTES CLAVE
08.01.2026
El pasado 29 de diciembre, el Ministerio Público presentó acusación contra 20 miembros de la célula “Los Piratas”, uno de los grupos del Tren de Aragua en Chile. El procedimiento fue parte de la investigación por el crimen del exteniente venezolano Ronald Ojeda. CIPER revisó documentos de esa indagatoria y confirmó que las pesquisas permitieron establecer el organigrama más completo, hasta ahora, de la estructura del Tren de Aragua en Chile, identificando al menos nueve células. Además, en la causa se acreditó que “Los Piratas” intervinieron en seis secuestros con homicidio -incluyendo el de Ojeda-, un homicidio consumado y cinco secuestros extorsivos. En mayo de 2024, tres meses después del asesinato del exmilitar, un informe reservado del OS-9 identificaba solo a nueve miembros del grupo y mencionaba a un líder del que solo se conocía un apodo: “el Turko”. Pero, apenas siete meses después, la fiscalía ya contaba con las identidades de 31 integrantes, incluida la del “Turko”.
En 2021, cuatro hombres armados irrumpieron en un departamento, intimidando a sus dos ocupantes. Se identificaron solo por sus apodos: Carlos “Bobby”, “Yorkenry”, “Ruso” y “Yorby”. Dijeron que actuaban por orden de un superior: “Larry Changa”, uno de los jefes del Tren de Aragua y cofundador de esa organización criminal. Este relato lo proporcionó a la fiscalía un testigo de esta escena, quien declaró en la investigación por el secuestro y homicidio del exteniente venezolano Ronald Ojeda:
“En ese instante ‘Carlos Bobby’, realiza una videollamada a través de WhatsApp, tomando contacto con un sujeto a quien le llamaba ‘Catire de Santa Rita’, quien les daba instrucciones a estos sujetos de que si no cooperábamos sabían lo que tenían que hacer. (…) ‘Carlos Bobby’, nos explicó que para salir de este problema (…) debíamos trabajarles [vendiendo ketamina]”, indica el relato del testigo, al que CIPER tuvo acceso.
El valor de esta declaración es que permitió establecer que hace casi cinco años se produjo la instalación en Chile de importantes jefes del Tren de Aragua (como “Bobby” y “Larry Changa”), con la misión de que todo aquel que vendiera drogas en sus áreas de influencia debía “alinearse” con el tren (pagar un tributo). Dos años después, el 29 de diciembre de 2023, en Rinconada de Maipú apareció el cuerpo de uno de los dos sujetos que habían sido amenazados por “Bobby” en 2021, junto a otro cadáver. Ambos habían actuado sin autorización del grupo. Fue, según los testimonios recopilados por el Ministerio Público, el mismo “Bobby” quien ordenó los homicidios.
Si bien la indagatoria del caso Ojeda que lleva la Fiscalía Metropolitana Sur tiene por objetivo principal confirmar el posible móvil político del crimen el exmilitar -por la eventual participación de personeros del gobierno venezolano-, estas pesquisas han arrojado importantes frutos colaterales para entender cómo opera y se organiza el Tren de Aragua en Chile.
Uno de esos frutos es el diagrama más amplio que se tenga hasta ahora de las estructuras que componen el Tren de Aragua en Chile (al menos nueve células activas). Otro subproducto clave es la identidad de varios líderes de la organización, de los que inicialmente solo se conocían los apodos. Y, por último, se acreditó que la misma célula que asesinó a Ojeda -conocida como “Los Piratas”- participó en seis secuestros con homicidio, un homicidio consumado y cinco secuestros extorsivos.
De hecho, el pasado 29 de diciembre la fiscalía presentó acusación contra 20 integrantes de “Los Piratas” por el caso Ojeda, a los que adjudica además una docena de crímenes de alta connotación, como homicidios y secuestros.
Una de las características del Tren de Aragua que ha quedado en evidencia con la investigación del Caso Ojeda es la rapidez con la que la organización reemplaza a personas o estructuras. Por ejemplo, si bien existía un grupo especializado en secuestros, ese equipo no pudo actuar en la captura de Ronald Ojeda. La detención de algunos de los miembros de ese grupo, lo que originó la salida del país de otros de sus integrantes, obligó a que otros miembros asumieran la ejecución del secuestro y crimen del exmilitar (vea artículo de CIPER: Estas son las evidencias que apuntan al gobierno venezolano en la investigación por el asesinato del exteniente Ronald Ojeda).
La investigación del Equipo de Crimen Organizado y Homicidios (ECOH) de la Fiscalía Metropolitana Sur avanzó de manera acelerada. El 28 de mayo de 2024, a tres meses del homicidio del exteniente venezolano, un informe reservado del OS-9 apenas identificaba a nueve miembros de “Los Piratas” y a un líder del que solo se conocía su apodo: “El Turko”. Para diciembre, el Ministerio Público ya tenía “mapeados” al menos 31 integrantes, incluida la identidad del “Turko”: Adrián Gámez Finol, cabecilla del principal brazo operativo del Tren de Aragua en nuestro país, la célula “Los Piratas de Aragua”.
Para este artículo, CIPER tuvo a la vista 11 declaraciones de testigos e imputados en la causa por el secuestro y homicidio de Ronald Ojeda, en los que se detalla la estructura de “Los Piratas” y de otras facciones de la organización. Algunas de ellas también dan cuenta del complejo engranaje de las distintas células del Tren de Aragua y cómo estas se han vinculado y distribuido el dominio de los mercados ilícitos en distintas zonas de Chile.
Así lo hizo la persona identificada en la investigación como “Testigo reservado N°2”. En su declaración menciona a 24 integrantes pertenecientes a tres facciones del Tren de Aragua: “Los Piratas”, “Los Hermanos Cartier” y “Los Mapaches”. El sujeto, además, da cuenta de la existencia de otras seis células: “Los Hijos de Dios”, “Las Águilas Negras”, “La Dinastía Alayón”, “El Carro Azul”, “Los Orientales” y “Los Valencianos”.
La investigación del Ministerio Público ha logrado establecer que la estructura con que operan “Los Piratas”, está dividida en cuatro niveles.

En la cúspide están los líderes radicados fuera de Chile, que deciden qué delitos cometer, quiénes participan, los cobros y castigos. Más abajo operan lugartenientes que dirigen las operaciones en el país. Les sigue el brazo operativo, encargado de coordinar y ejecutar los delitos. Y en la base está el brazo ejecutor, cuyos integrantes solo cumplen órdenes y ascienden según su desempeño. Entre los documentos revisados por CIPER, hay antecedentes sobre los principales miembros de “Los Piratas”:
“Carlos Bobby”: En su declaración ante la PDI del 12 de junio de 2025, el “Testigo reservado N°2” explicó que múltiples sujetos le rendían cuentas a “Carlos Bobby”, quien finalmente fue detenido en Colombia. Pero, el testigo relató que su caída no significó que quedara fuera de la estructura: “Una vez que ‘Bobby’ pasó detenido en Colombia, aún le seguían rindiendo cuenta de todas las operaciones realizadas en Chile asociadas a distintos delitos, tales como secuestros, homicidios, tráfico de drogas, de armas, etc…”.
“Bobby” es el apodo de Carlos Gómez Moreno, mano derecha en Chile del máximo líder del Tren de Aragua, Héctor “Niño” Guerrero. En esa misma declaración, es descrito como uno de los “hombres de confianza del ‘Niño Guerrero’ y quienes dan la ‘Luz’ o autorización para cometer distintos tipos de delitos”.
Gómez Moreno fue detenido en Colombia el 7 de diciembre de 2024. Actualmente está en trámite una solicitud de extradición para juzgarlo en Chile por una serie de crímenes, entre ellos, el secuestro con homicidio de Ojeda y al menos otro doble secuestro con homicidio.
“El Turko”: Es el alias de Adrián Gámez Finol, señalado en al menos tres testimonios como el cabecilla de la célula “Los Piratas”, investigada por el homicidio del exteniente Ronald Ojeda.
Un testigo protegido declaró ante el Ministerio Público el 16 de septiembre último cómo se evidenciaba el liderazgo de Gámez Finol, sobre todo, al momento de repartir las ganancias: “‘EI Turko’ para repartir el dinero, preguntaba quién fue a tierra, quién materializaba el secuestro, luego quién hizo la contención, ellos son los que estaban mirando, los que saltan en caso que pasa algo mal. ‘El Turko’ dice cuánto se lleva cada grupo, y lo que sobra se lo queda ‘El Turko’, ‘Boby’ y los demás”.
La fiscalía en uno de sus escritos sostiene que el “Turko” impartió instrucciones directas a otros miembros de la organización en al menos seis delitos. Entre ellos figuran dos secuestros con resultado de homicidio –uno de ellos, el de Ojeda–; otros dos secuestros y, tras el asesinato del carabinero Emmanuel Sánchez en abril de 2024, órdenes explícitas para que integrantes del grupo abandonaran el país.
El 15 de junio de 2024, otro imputado reforzó ese esquema jerárquico. En su declaración, relató cómo fue contactado para participar en un encargo: “Recibí una llamada telefónica por parte de un contacto venezolano, de nombre Johandry Alberto, quien me señaló que pasaría a buscarme para que hiciéramos un trabajo encomendado por el “Turko”, el “Turko” es un venezolano que vive en Colombia y nos encomienda trabajos relacionados con tráfico de drogas y secuestros”.
“Gordo Alex”: Alfredo Henríquez Pineda, alias “Gordo Alex”, “Gordo Conce” o “Concepción”, fue detenido el 13 de agosto de 2025 en un inmueble de Estación Central. Ahí fue incautado su celular, cuya revisión permitió establecer que se trataba de un miembro de alta jerarquía en “Los Piratas”, asumiendo el liderazgo de la organización en Chile junto al “Turko”.
El “Gordo Alex” es relevante para la indagatoria, porque uno de los elementos que consta en la investigación es la transcripción de un audio enviado por él, que refuerza la idea de que el Tren de Aragua ha actuado contra exuniformados venezolanos avecindados en Chile. En ese audio, el “Gordo Alex” señala que él mismo asesinó en Chile a un expolicía venezolano. Según indica, se trataría de un exfuncionario de las FAES (Fuerzas de Acciones Especiales), un cuerpo de élite de la Policía Nacional Bolivariana creado en 2017 y desarticulado en 2024.
El equipo investigador no descarta que el crimen del que habla el “Gordo Alex” se trate del homicidio de Ojeda y que, por lo tanto, él pueda ser uno de sus autores materiales.
“José Carlos”: José Carlos Valverde Araujo fue situado por la fiscalía en lo que denominó el mando medio de la banda, por debajo de “Bobby” y “Turko”, participando no solo en la ejecución de los crímenes, sino también en su planificación y coordinación.
Es señalado por testigos reservados como uno de “Los Piratas” que participó en el secuestro de Ojeda. Su figura es relevante, porque al menos dos testimonios que constan en la investigación indican que los escucharon decir que el crimen del exteniente venezolano fue ordenado por el gobierno venezolano.
El 27 de febrero de 2024, seis días después del secuestro de Ojeda, José Carlos salió de Chile. Lo hizo junto a otro integrante del grupo: Jhonny López, conocido como el “Mudo”. El padre de Valverde declaró a la PDI, el 22 de enero de 2025, que su hijo estaría viviendo en el estado de Zulia, Venezuela, sin que haya sido detenido hasta la fecha.
Según se relató en la formalización de otro imputado, realizada el pasado 1 de octubre, y de acuerdo con informes de la PDI y Carabineros, Valverde estaría vinculado con otro secuestro, el que tuvo lugar el 15 de abril de 2023.
El “Mudo”: en el esquema que ha levantado el Ministerio Público, Jhonny López Mendoza, conocido como “Mudo”, se encuentra en el mismo nivel jerárquico que Valverde. Su rol fue detallado durante la formalización del 1 de octubre pasado, donde se aseguró que él y otros seis imputados “participan, por instrucciones de los líderes, preparando, planificando, coordinando y ejecutando los secuestros extorsivos que llevan a cabo, para luego participar de manera directa en la privación ilegal de la libertad de las víctimas de los delitos y eventualmente en la ejecución de las víctimas cuando eso es necesario conforme a las instrucciones que se impartan”.
El “Mudo” es otro de los miembros de “Los Piratas” que habría ejecutado el secuestro de Ojeda. Un testimonio lo sitúa como quien golpeó la puerta del exteniente venezolano con un ariete. Además de declaraciones de imputados y testigos, su vinculación con el crimen quedó en evidencia porque una de sus zapatillas fue encontrada en el automóvil en que los delincuentes se movilizaron tras dejar el departamento del exuniformado venezolano. Ese auto sufrió un desperfecto mecánico, por lo que fue abandonado a la altura del kilómetro 20 de la autopista Costanera Norte.
Además del secuestro y homicidio de Ojeda, el Ministerio Público relaciona a López con el ya mencionado doble homicidio ocurrido el 29 de diciembre de 2023 en Rinconada de Maipú.
“Walter”: Al comienzo de la indagatoria, Walter de Jesús Rodríguez Pérez fue situado un escalón más abajo que el “Mudo” en la estructura de “Los Piratas”, en el brazo operativo de la célula. Pero, con el correr de la investigación el rol de Rodríguez fue precisado. Sería el “encargado de materializar los secuestros, manteniendo una expertiz en la materia”, dicen los antecedentes del caso revisados por CIPER. Según ha detallado la fiscalía, Walter Rodríguez entraba y salía del país por pasos no habilitados “sólo para llevar a cabo secuestros de relevancia y, una vez realizados, sale rápidamente para no ser detectado o detenido”.
Fue uno de los tres sujetos que irrumpió en el departamento de Ronald Ojeda: su huella fue levantada del ascensor del edificio donde el exteniente venezolano fue secuestrado. También se le vincula a un secuestro extorsivo realizado en abril de 2023.
“Titi”: Wimner Rivas Olivares fue descrito en una primera etapa de la investigación como parte del brazo operativo de la organización, el tercer escalafón en la jerarquía. El 6 de febrero de 2025, ese estatus fue actualizado: se le sindicó como mano derecha del “Turko”. Nueve meses después, dicha descripción fue ampliada: la incautación del teléfono de otro miembro de “Los Piratas” y el análisis de sus conversaciones, permitió a la fiscalía establecer que Rivas tenía dentro de sus funciones desarrollar la logística detrás de las operaciones criminales, además de asegurar el cumplimiento de las órdenes de los líderes por parte del resto de la banda.
Rivas también estuvo involucrado en el crimen de Ronald Ojeda, siendo parte del grupo de WhatsApp en que se coordinó el secuestro del exteniente. Pero, según han indicado testigos, no habría participado en su ejecución. Además, se le imputan tres secuestros extorsivos, realizados el 28 de febrero y los días 3 y 4 de marzo de 2024. Las tres extorsiones, según detalló la fiscalía en octubre de 2025, durante la formalización de un imputado en la causa, fueron realizadas desde el teléfono de la hija de Rivas.

Los testimonios incorporados al expediente por el crimen de Ronald Ojeda no describen una sola estructura del Tren de Aragua en Chile, sino un entramado de verdaderas franquicias criminales, con al menos nueve facciones activas, cada una con territorios, jerarquías y negocios propios: entre ellos extorsión, tráfico de drogas, control de plazas comerciales, prostitución y contrabando.
El “Testigo protegido N° 2” sostiene que en Chile operan múltiples “casas” del Tren de Aragua, algunas con mayor peso que otras, y que varias de ellas mantienen contacto directo con la cúpula de la organización, incluido el “Niño Guerrero”.
Una de las estructuras descritas con mayor detalle es la de “Los Mapaches”, encabezada por un sujeto apodado el “Santanita”, identificado por el testigo como un “Pure”, categoría reservada para criminales de alta jerarquía dentro de la organización. Según su relato, esta facción se dedica “al tráfico de drogas, comercialización de armas, secuestros y homicidios” y, aunque opera con autonomía territorial, “Los Mapaches” deben pedir “la luz” a miembros de “Los Piratas” antes de ejecutar determinados delitos.
Entre las declaraciones que forman parte del expediente del caso Ojeda, existe una que detalla cómo operaba otra extensión de “Los Piratas”, también liderada por el “Turko”, ubicada en el persa de Estación Central. De acuerdo con este testimonio, “Musculito” –otro alias de el “Turko”– y un sujeto conocido como “Kelvin La Muerte” extorsionaban a los locatarios del persa, exigiendo una cuota de $500.000 para poder trabajar.
Un tercer testigo, que declaró en septiembre de 2025, amplió ese panorama: “‘Kelvin La Muerte’ está comandando todo Santiago solo, él trabaja con el Carlitos Persa, y también trabaja con Catire Santa Rita. Kelvin La Muerte está cobrando la vacuna a todos los del Persa y del Bio Bio. Carlitos es Pirata, trabaja con Kelvin, él está en Chile. Horacio Fernández, está en el XIV, él trabaja con una banda de dominicanos, él habla desde la cárcel con Boby”.
Ese mismo testimonio describe la administración de las llamadas “plazas”. Según su versión, “Kelvin La Muerte” controlaba a los motochorros: “Cuando ven que hay un motochorro, consultan si alguien los conoce, y si nadie lo conoce, lo toman y le dicen que se alinee y pague”. En el Persa de Estación Central, agrega el testigo, quienes ejecutan robos por lanzazos también responden a un sujeto: “Carlitos Persa”, quien, además, “cobra semanalmente, en efectivo, también a los que venden droga”.
En paralelo, otras declaraciones identifican a la facción con mayor jerarquía interna: “Los Hermanos Cartier”. El “Testigo protegido N° 2” explicó su posición en el organigrama: “Dentro del Tren de Aragua hay distintas facciones o células, donde cada una tiene más jerarquía que la otra. La que está más arriba es la de ‘Los Hermanos Cartier’, cuyo líder es el ‘Jean Calicanto’, quien es la mano derecha de ‘Bobby’ y le rinde cuentas directas al ‘Niño Guerrero’”.
Según esa declaración, esta facción controla zonas estratégicas como La Vega y Plaza de Armas. Sobre las funciones de “Jean Calicanto”, el testigo afirmó: “Está encargado, además de las extorsiones, [de la] prostitución, cobrar las vacunas en los cité, centro de eventos, comerciantes de La Vega, traficar armas y drogas desde Bolivia, manteniendo un paso importante en la frontera para realizar este contrabando”.
El mismo testigo relató que “Jean Calicanto” fue detenido por tráfico de drogas en la denominada “Torre del Terror”, un edificio ubicado en la calle Huérfanos, en el centro de Santiago. Permaneció cerca de un mes y medio en la cárcel Santiago 1, periodo en el que –según el mismo testimonio– mantuvo contacto frecuente mediante videollamadas con un sujeto apodado “Bobby” (probablemente “Carlos Bobby”).
Las declaraciones también iluminan la lógica territorial con que opera el Tren de Aragua en Chile. Según la versión de un testigo protegido, “en el sector Calicanto, operan igual que el persa, también cobra por las casas que se toman, las mujeres que se prostituyen, la droga que se vende. Esto incluye la Vega y el sector de Calicanto. En Thompson están los Mapaches, ahí está la casa del terror. Quinta Normal y Renca también es Mapache”.