Ir arriba

Comentarios (5)

Nelson Alonzo | 19.02.2024
Excelente artículo que debe ser considerado y analizado por las autoridades competentes a fin de aplicar las regulaciones y medidas óptimas que tiendan a evitar estos eventos. Yo le agregaría (perdonando la insolencia ) un 7 punto a considerar: Capacitaciones ciudadanas a fin de instruir a los habitantes en cuanto a medidas y conductas domiciliarias que permitan estar atentos a condiciones críticas, a conocer y señalizar las vías de escape, lugares seguros o puntos de reunión usando las juntas de vecinos, escuelas, liceos, etc.
Claudia Arellano Yévenes | 16.02.2024
Buena exposición del problema de fondo, aunque el tema pasa por las limitantes de la LGUC actualm sobre todo cuanto a planificación del territorio rural compete. En los últimos años se ha avanzado harto en materia de regulación del territorio urbano, pero se nos olvidamos del campo y del territorio rural, siendo actualmente "tierra de nadie", donde proliferan urbanizaciones bajo la ley 3.516 también conocidas como Parcelas de agraddo, que crecen sin ningún tipo de regulación ante el riesgo porque actualmente la ley no es explícita en ello, y cada comuna o territorio de mayor escala, termina utilizando artilugios de sus ordenanzas para poder proteger este valioso territorio, sobre todo los de la interfaz urbano-rural, que es donde se manifiesta mayormente esta ausencia de planificación y donde más se ha manifestado el riesgo, no sólo de incendios forestales, sino que riesgos de todos los tipo catalogados y no catalogados en la LGUC. Dicho sea de paso, han sido varios los territorios que ya cuentan con estudios de riesgos de incendios en sus PRC o PRI. Sin ir más lejos, el PREMVAL Rural está desarrollando actualmente el Estudio de Riesgos de Incendios como parte de las moficiaciones a su instrumento de planificación. A veces desde la academia se critica más de la cuenta, y bien vale la pena relevar aquellos territorios que sí se han estado ocupando de mantener actualizados sus Planes, pero sabemos que el problema también radica en la aprobación de los mismos, ya que muchos de ellos llevan más de 10 años tramitando su aprobación", así que para entonces, ya están obsoletos.
Pablowski | 15.02.2024
Buen análisis del autor, felicitaciones. Aprovechando que trabajo en ordenamiento territorial y planificación ecológica en la región del Biobío, que el año pasado sufrió una situación similar con un megaincendio que afectó a varias comunas, me gustaría complementar esta columna señalando que los planes reguladores comunales e intercomunales deben actualizarse, en la mayoría de los casos, utilizando la Evaluación Ambiental Estratégica, más conocida como EAE. Esta herramienta de gestión ambiental establecida en la Ley N° 19.300 sobre Bases Generales del Medio Ambiente modificada, permite la incorporar de manera preventiva en los planes y políticas públicas de la dimensión ambiental, dentro de la cual considera los riesgos naturales y antrópicos derivados del cambio climático, según dispone la reciente Ley Marco de Cambio Climático. Si bien hoy día existen las herramientas metodológicas para incorporar la gestión de riesgo de desastres en los instrumentos de ordenamiento territorial, a nivel país nos topamos con una serie de dificultades a la hora de materializar la añorada actualización de estos instrumentos. En efecto, uno de los problemas es la falta de recursos para la contratación de los estudios necesarios que hasta el momento financiaba sectorialmente el ministerio de vivienda y urbanismo, y que ahora han comenzado a financiar los gobiernos regionales a través del FNDR. Otro problema es la falta de profesionales idóneos en la Seremis, GORES y municipios del país, cuyas dotaciones no dan abasto o son insuficientes para llevar a cabo esta tarea. Huelga decir además que el problema se agudiza en regiones donde el monocultivo forestal se ha extendido masivamente generando conflictos de uso de suelo con áreas de expansión urbana, proliferación de parcelas de agrado y generación de nuevos núcleos urbanos al margen de la planificación en muchísimas comunas que tienen una alta demanda de viviendas y por lo tanto con niveles importantes de asinamiento y allegamiento. Con este panorama, la tarea no resulta fácil, pero hay que abordarla de manera multisectorial e interdisciplinaria, donde sea posible evaluar los riesgos considerando vulnerabilidad y exposición. En el caso de los incendios forestales las variables son el tipo de formaciones vegetales, las pendientes y presencia de humedales de todo tipo, aunque vale aclarar que ante la ocurrencia de megaincendios todos los planes de contingencia y emergencia parecen desbordados o insuficientes. Pero, a modo de propuestas preventivas se debe privilegiar las soluciones basadas en la naturaleza como la cosecha de aguas lluvias, los planes de restauración ecológica, la sustitución del monocultivo por especies de baja ignición en estratos altos y bajos preferentemente en zonas de interface urbana, reutilización de efluentes de sistemas de tratamiento de APR y de plantas urbanas a cargo de las sanitarias, modificación de la ley de concesiones sanitarias de manera de que los efluentes de los sistemas de tratamiento no se descarguen a los ríos sino que se acumulen para uso en riego y combate de incendios forestales.
Juan Pérez | 15.02.2024
Falta cambiar las estrategias de combate de incendios, contratar aviones de gran calado y que de una vez por todas el material aéreo se haga cargo la FACH. Y definitivamente que las Municipalidades hagan caso a los informes de riesgos que les envía CONAF y tomen las acciones preventivas recomendadas, que se tramite con urgencia inmediata el PL que impide por varios años hacer uso comercial de los terrenos afectados y que la fiscalía haga su trabajo y deje tras las rejas los responsables directos e intelectuales de los Incendios Forestales intencionales.
Gabriela | 13.02.2024
Pienso, que hasta hoy los incendios se entendían como fenómenos individuales o familiares o barriales, pero no como experiencia colectiva, masiva como los actuales megaincendios, frente a ello debemos saber actuar desde las familias jardines escuelas institutos universidades y espacios laborales …… entonces la prevención y el mejor actuar en caso de incendio debe partir desde la reeducación de toda la Comunidad, partiendo desde las escuelas organizaciones sociales……, tal como lo hemos hecho para terremotos y tsunamis …… que hoy ya tenemos una comunidad mejor preparada para dichos fenómenos, creo que el ministerio de Educación, medio ambiente y toda la institucionalidad necesaria, debiera participar. Gracias. Si lo consideran pertinente por supuesto.
Icono de noticia

¿Algo que agregar?

Debe contener sólo valores alfabéticos
Debe llenar este campo con un e-mail válido
Revise los campos nuevamente
icono financia
¿Cómo se financia CIPER?
Ver informes de ingresos
icono apoyo
¿Cómo apoyar a CIPER?
Conoce las opciones
icono principios
Principios de CIPER
Lo que nos mueve
icono directorio
Directorio Fundación CIPER
Nuestro directorio
icono equipo
Equipo CIPER
Conócenos
icono investigacion
Investigaciones
con impacto
Revísalas
icono premios
Premios obtenidos
Ver premios
icono trofeo
Libros CIPER
Conócelos
icono trofeo
Enviar cartas y columnas
Revisa las opciones