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Comentarios (26)

Marjorie Fredes López | 23.02.2022
Siempre presente esta trágica jornada, si bien yo en particular no iba en el bus, fui compañera de Juan y Anita, la pena a pesar de todos los años que han pasado no se va, el corazón de Fosis siempre tendrá un pedacito menos por todos los compañer@s que nos dejaron, una lastima todo lo que han tenido que pasar.
Margarita | 11.03.2017
Estamos en el 2017 y todavía estamos esperando justicia por los que no tienen voz y por los que tenemos que vivir con el dolor de este accidente y sus secuelas que hasta el día de hoy vivimos
Mara de los Ángeles Cancino H. | 26.06.2013
Apoyo todo éste trabajo solidario, para el respaldo legal que necesitan todos los colegas del país que trabajan diariamente a Honorarios.  Igualdad para todos los trabajadores.
Italo | 24.06.2013
¡¡¡ Fuerza Muchachos(as) !!!   Todos quienes no íbamos en el bus, pero conocemos de cerca lo que produjo,  estamos con Uds.  No hay mucho más que contar o explicar ... todo ya se informo, se comunicó y se estableció.  Tenemos la posibilidad de invitar a muchos a través de las Redes Sociales... Sin saber, fueron creadas para compartir. Lo bueno, lo malo, los deseos, las luchas, en fin ... la comunicación nuestra. Podemos dar a conocer las justicias y las no tanto. También, levantar a quienes se merecen ser levantados a tronos de mando ....Está en nosotros ver la fuerza que tenemos. Cuando eso ocurre, comienzan a cambiar las cosas a nuestro favor. No decaigan. Sólo sigan informándonos,  que nosotros sabremos a quien premiar y a quién castigar.
Esmeralda Espinoza Castro | 23.06.2013
Querida Alba, gracias por tu entereza al relatar tu historia, sólo tú y quienes lo vivimos sabemos la tristeza que se alojo desde aquel día. Tan sólo quiero destacar que, desde la primera publicación, han transcurrido muchos días y a pesar de que no me extraña el silencio de nuestros colegas y familiares, porque ha sido en estos cuatro años, un silencio y una tremenda falta de compromiso, las causas pueden ser muchas, pero la pelea diaria la estamos dando, somos pocos, pero hemos estado desde el principio por Sergio, por Anita, por Juanito y por Mónica, por las familias como la tuya, como la mía, por todos aquellos que siguen trabajando día a día con la convicción del servicio público, con un empleador que ha sido ciego, desmemoriado e insultante, el Estado. Recibe un abrazo grande y espero que tu testimonio, permita darle la valentía a aquellos que se han quedado mudos, justo ahora que sólo se necesita que hablen desde si.
César Contreras | 23.06.2013
Estimada Alba: Un abrazo, en primer lugar. Se que este abrazo tardío no recompensa ni en el más mínimo de los porcentajes lo que puedes sentir al revivir este episodio trágico. Lo sé, a mi me llena la indignación que fue en lo que se convirtió la pena que viene posterior a este evento trágico y -puedo decirlo- ridículo pues claramente si las cosas se hubiesen hecho bien, no debió haber sucedido. Pero al parecer, en nuestro país tenemos una tendencia a hacer las cosas mal y luego echar la culpa al vecino, o al gobierno anterior, o al que vendrá... Esa forma tan chilena, tan definitoria de nuestra identidad que es el no hacernos responsables. Hay que mantener vivo este hilo de opiniones; si la televisión y los periódicos, dominados por los mismos poderes dueños de casi todo en el país no quisieron publicar ni dar a conocer esta tragedia, pues bien, seremos nosotros, los que quedamos, quienes mantendremos esta llama viva y pelearemos hasta que no nos queden fuerzas y más allá incluso, pues la memoria de quienes partieron lo exigen, porque nosotros sí tenemos dignidad, y no la perdemos por pequeñas cuotitas de poder de turno. Nada ha cambiado en Chile para los trabajadores a honorarios, y es más, ahora incluso nos obligan a entregar la devolución de impuestos (un segundo sueldo para muchos de nosotros) para que las AFP's se hagan más millonarias todavía mientras el Estado se lava las manos, como lo ha venido haciendo desde la dictadura y como lo sigue haciendo a más de 20 años de pseudo-democracia. Hoy estamos de primarias, y a fin de año de elecciones presidenciales, hoy según "ellos" estamos en una "fiesta de la democracia", pues bien, exijamos que estos adalides de la democracia que se llena la boca con los derechos de los trabajadores respondan por estos hechos, porque la justicia tarda, pero llega. No tuve el placer de conocer a Sergio, pero a las personas muchas veces se les conoce más por lo que se dice de ellas, y a juzgar por los múltiples comentarios que he escuchado, creo ciertamente que era un hombre excepcional. Hay que continuar la lucha, no se debe decaer en ningún instante, no te sientas sola que tienes en todos nosotros bastones para apoyarte en momentos en que sientas que las fuerzas te abandonan. Tal como dijo Estela de Carlotto, Presidenta de la Asociación "Abuelas de Plaza de Mayo", quién a sus más de 80 años sigue marchando y buscando justicia para su hija y nieto desaparecido, y a quién tuve la suerte de escuchar en un encuentro con familiares de detenidos desparecidos de Argentina: "Hoy seguimos marchando, y usamos bastón... pero no se confundan, el bastón lo usamos para no caer de rodillas".
Alba Abarca Palominos | 20.06.2013
Hace poco me entere de esta publicación en Ciper, no se si alguien la leerá, puesto que fue publicada el 20 de Mayo 2013.  Sin embargo expresaré mi testimonio sobre este tema como esposa y madre.  Mi nombre es Alba Abarca, y soy la señora de quién fuera Sergio Dini Valenzuela, ADL de FOSIS Region ARICA Y PARINACOTA   Relataré un poco la vivencia dura de ese día 21 de Enero 2009, ese día estaba preparándome para la llegada de mi esposo, pues venia de regreso de la jornada de Olmué, a eso  de las 16:30. recibí un llamado del Fosis de Arica avisándome de que el bus donde viajaba mi esposo había tenido un accidente, pero que el estaba bien, que estaba ayudando a la gente y que no me preocupara, lo llame varias veces al celular y nadie contaba, así transcurrieron las horas y la  angustia aumentaba, me preguntaba si estaba bien porque no me  llamaba o contestaba el celular?.  Después de llamar a postas a hospitales, sin que nadie me diera respuesta, como las 20:00 horas, recibo una llaman de la posta de Santiago, y me piden autorización para operarlo, pero que era algo simple no de cuidado, mientras en la televisión decía que estaba en riesgo vital, y me pregunté como esperaron tanto para operarlo?, estaba tan lejos, y no podíamos viajar para abrazarlo, apoyarlo, solo tuvimos pasaje a las 01:00 de la madrugada del día 22 de Enero, y me avisan a las 12:40 que había fallecido, en circunstancia que yo me estaba preparando para ir a cuidarlo.  Fueron momentos durisimos de sufrimiento para mis hijos, para sus padres que aun les cuesta conformarse con su partida y para mi y toda la familia.  El era además  Concejal de Putre reelegido por tercera vez, y no pudo ejercer su periodo, también con su partida, la comuna de Putre perdió un  gran servidor publico, un un hombre recto, transparente, trabajador,  que luchaba por los derechos de las personas de la comunidad, si fijarse en sus ideas políticas, credo o raza, como lo confirman los comentarios aparecidos en el diario Morrocotudo, era un gran hombre, pero los hombres buenos al parecer se van primero, tal vez sea la única manera de marcar un senda a seguir.  Lo que me duele mucho es que trabajo 8 años a honorarios, como la mayoría de los trabajadores de hoy.  Es verdad los contratos no estaban firmados cuando viajaron, y no tenía plata para el viaje, recuerdo que yo tenia un  poco guardada y se la pase.  Gracias a la ayuda de unas maravillosas amigas de Fosis de Arica pude financiar gastos que demando el accidente y gastos propios de la casa, y de mis hijos, el mayor iba a ingresar a la Universidad y el menor estaba pronto a dejar la Enseñanza Media.  También me enteré que el bus iba en malas condiciones, tenía ruidos raros, y se le quebró un vidrio en el trayecto.  Me pregunto que hace la justicia que no investiga, acaso solo los ricos con influencia tiene derecho a ser defendidos, la experiencia lo confirma, han pasado cuatro años y aun no han determinado nada,   Mientras las autoridades desde el Presidente, Cámara de Senadores Diputados, legisladores, etc. no den muestras de ser coherentes con lo que dicen nadie creerá en ellos, por muchas campañas que hagan para ganar votos.  Exijo justicia por este accidente, que no debió haber sucedido, pues la negligencia  fue la causante de ello, me pregunto ese era el bus que eligieron para el traslado de la gente o lo cambiaron y con que fin, hay muchos antecedentes que aclarar y que mejor testimonio que los sobrevivientes?  Actualmente estoy sin trabajo, de la Onemi me desvincularon por cambio de Gobierno, entré  a trabajar después en un  proyecto del Ministerio de Desarrollo Social en conjunto con la Municipalidad, a honorarios, sin tener derecho a licencia medica, ni a días administrativos, menos a bonos, además cuando eran feriados y había que trabajar medio día, los honorarios debíamos trabajar el día completo, solo los funcionarios y contratas hacían uso de esa garantía, y para poder participar en algún taller o capacitación tuvieron que hacer una modificación a mi contrato, pues si el contrato no lo estipulaba no tenía ese derecho.  En fin,  solo espero confiada  en  Dios,   que se haga justicia y todo los afectados por este accidente reciban una indemnización que no pagará jamás el daño causado a tantas familias, pero muchas veces es la única manera que los irresponsables aprendan a respetar la vida de,las personas.
Viviana | 31.05.2013
El dolor, las secuelas, la situación de vulnerabilidad en la que quedas, después de vivir ese trágico accidente, es terrible. Un accidente que fue LABORAL, y no particular, es lo que hay que tener siempre PRESENTE.Todos los que sufrimos el fatal accidente, sabemos que la máquina tenía desperfectos, y que no se tomaron las precauciones necesarias, para asegurar la vida de las personas. Las historias de vida del grupo de trabajadores del FOSIS, son distintas, la mía , fuí operada dos veces de la columna, en la última me pusieron cemento líquido, es decir me tengo quedar con el dolor de por vida, mí organismo, ya no tolera más medicamentos, las secuelas siguen, ya que empecé con dolores a la cadera, reflejándose en las radiografías una displasia, si bién hemos sido atendidos por la ACHS, igual hemos tenido que invertir en terapias y dolencias que la ACHS, no las reconoce. El costo monetario, hay que asumirlo, sin lugar a duda que los compañeros/as, que no son atendidos por la ACHS, es MAYOR. Hay que hacer valer y velar por los DERECHOS LABORALES DE LOS TRABAJADORES, la situación contraactual hay que corregirla, es el momento en que de verdad los candidatos se las jueguen por un país más Humano, y esta situación es inhumana, y no podemos callar.
Camila | 28.05.2013
Comparto el concepto de vergüenza, vergüenza del Estado de Chile, en ese mismo periodo fue el accidente del Colegio Cumbre las autoridades de la época corrieron en ayuda de estas niñas haciendo de este accidente todo un alcance comunicacional, no cuestiono lo realizado, sin embargo digo que para el accidente de funcionarios público que trabajan para por el bien de los más postergados y donde hubieron cinco personas muertas y otras tanto con lesiones de tal gravedad que hasta el día de hoy no pueden salir de su condición, no se reaccionó de la misma forma, hubo una nube que apareció al poco tiempo del accidente, que impidió que la opinión pública supiera las verdaderas causa del accidente de la Cuesta de la Dormida, que supiera que: porque el bus licitado por el Estado de Chile se le cortaron los frenos?, este bus cumplía con las mínimas condiciones que exige la Ley para el traslado de pasajeros a otra región?, este bus habrá tenido algún parte impago que le impidiera trasladar pasajeros?, hubo licitación pública para la contratación de este bus?, cuál habrán sido las exigencias para este contrato?, tantas preguntas sin respuesta y las familias aún lloran a sus muertos y los lesionados aún tienen deudas y discapacidades de por vidas; como no decir vergüenza si el Estado de Chile exige a sus funcionarios públicos a asistir a jornada solo por el cumplimiento a metas institucionales de las altas direcciones, y más aún cuando se obliga a los trabajadores que no tienen contratos asistir a pesar de su negativa, tal vez por el intento de escapar de la muerte.
Francisco Javier | 24.05.2013
Siempre me he preguntado por qué nos marcó tanto esta pelìcula de terror. La única respuesta que tengo es que, a diferencia de otros accidentes que se producen en cuestiòn de segundos, nosotros vivimos la experiencia de "mirar cara a cara a la muerte" por varios minutos, y luego la incertidumbre de si te recuperas o no de las lesiones. Esto dura dìas, meses, años. Y todo este tiempo sintiéndote frágil, desprotegido, sintiendo que se te escapa la vida. Y,sobretodo, cargando la mochila del desamparo en que dejas a tu familia, porque un empleador llamado Estado no te protegiò como trabajador, no te hizo imposiciones. Yo trabajé 15 años a honorarios, actualmente estoy a contrata. Es la paradoja, trabajamos apoyando a personas, familias, para que superen su situaciòn de carencia o vulnerabilidad en que se encuentran, y nosotros mismos nos contamos entre los vulnerables, al filo de la pobreza. De nada vale estar evaluado con la mejor nota o tener muchos años trabajando para el Estado, si no eres incondicional al gobierno de turno, o si resultas antipático a tu jefe. Te pueden echar hasta por un capricho, total les sale gratis el despido. Tampoco te puedes jubilar, porque no tienes imposiciones o te impusiste por el mìnimo, en cualquiera de los dos casos jubilarte significa dejar tu condiciòn de persona vulnerable y engrosar la lista de los pobres. ¡Que ironía, trabajamos en un servicio solidario...! No importa, quienes trabajamos en el Fondo de Solidaridad e Invesiòn Social, si somos solidarios.
César Contreras | 24.05.2013
Estimado Álvaro, agradezco la opinión expresada en este espacio. Efectivamente como señalas, el Estado ha ido negando sistemáticamente el vínculo laboral con sus profesionales; esta situación es propia de sociedades que operan bajo un marco neoliberal pues en esa estrecha lógica al Estado se le considera "ineficiente" y por ende se prioriza la inclusión de privados en tareas que antes eran propiedad exclusiva del Estado. El tiempo ha demostrado que tal fórmula lo único que ha hecho es dejar en la más absoluta desprotección a una cantidad de ciudadanos que han sido empujados a los sistemas privados (protección social, salud, educación, entre otros) y logrando con ello desmantelar lo poco que queda del Estado. En esta lógica claramente el funcionario público ha perdido todos sus beneficios, su estabilidad laboral, la posibilidad de hacer carrera funcionaria (recordemos la deuda histórica en el caso de los profesores, la cual incluso está siendo hoy presentada a tribunales internacionales por el no cumplimiento del Estado hacia sus profesores). Lo que hay que empujar es el cambio en la forma en que el Estado se relaciona con sus trabajadores, imponer un clima de respeto y protección, y junto con ello garantizar un trabajo digno para los profesionales que eligen el servicio público, porque es un asunto de elección, de compromiso con el país.
Álvaro Palma | 23.05.2013
Que vergüenza leer que en Chile todavía existan trabajadores de primera y segunda clase. Mi esposa es médico especialista en el sistema público y JAMÁS ha tenido contrato indefinido, sus declaraciones de impuestos llegan a ser chistosas al ver la cantidad de RUT's con que se le paga, algunos a contrata, otros a honorario, lo que sea con tal de evadir el vínculo laboral. Y lo más triste es lo que pasa cuando alguien es despedido y osa demandar al Estado por esa abierta ilegalidad que es tener a alguien trabajando bajo esas condiciones de absoluto abandono. Ahí uno se da cuenta que es IMPOSIBLE ganarle un juicio al Estado, no importa cuantas leyes viole. ¿Y de quién es la culpa? Muchas veces se carga a las jefaturas de los servicios, pero ellos están amarrados de manos porque Contraloría sencillamente no autoriza nuevos contratos, y como el personal SÍ se necesita (más allá de los cuentos de viejas de que el sistema público es enorme en Chile, una falacia del porte de un buque), la única que les queda es recurrir a estos mecanismos "a la chilena". Así que mientras no cambiemos la clase política por otra que sí entienda que es necesario un aparato estatal como la gente, tendremos que seguir sufriendo con casos como éste y muchos que seguramente vendrán en el futuro.
Maria Isabel Cerda | 23.05.2013
Que angustia recordar , pero también dar gracias a Dios, por estar viva y porque si bien la magnitud de la tragedia con la mirada en el primer asiento del lado contrario del conductor, ahí iba yo, ver la serperteante curva que cada vez se hacia más angosta, la velocidad creo sobre 120 k/h, hacía presagiar lo peor para todos. Don Fidel QEPD, con su pericia evitó muchas partidas. Con esta reflexion no quiero abstraerme del tema de los extra ley, la sufrimos en el Hospital del Trabajador que en principio no se nos recibía por esa calidad. Después, lo único que querían era darnos de alta. A mi me dieron de alta como el 20 de marzo, y tuve que regresar a trabajar con todo los problemas que ello me implicó. Este tema de los funcionarios a honorarios, que se nos exige igual que a los funcionarios a contrata y a veces más. Que aportamos con todas las fuerzas al cumplimiento de nuestras funciones, con compromiso, con hidalguia a la hora de la tragedia y reparto de bonos y premios no es lo mismo. El Fosis, este año nada más. recibió un premio que se les entregó a todos los funcionarios a contrata menos a nosotros; no es saludable para un país que reclama justicia, igualdad de derechos. En definitiva trato digno. Yo soy exonerada política, fui funcionaria de la Cora ( Corporación de la Reforma Agraria). Trabje 10 años. Por razones políticas se cortó mi carrera funcionaria, no pude trabajar hasta muchos años más tarde, no porque no quisiera sino porque no había espacio para los exfuncionarios de Cora. Actualmente tengo una pensión de exonerado que no supera los $150.000, por lo tanto soy adulto mayor y debo seguir trabajando porque tengo familia a quien cuidar y apoyar y porque con $150.000, nadie vive dignamente. A César, esposo de Esmeralda, gracias por tu preocupacion y por poner en vigencia algo que desde su incio se quiere enterrar.
Javier Urrutia Grez | 23.05.2013
Estimados Ex colegas, comparto con ustedes el dolor y la injusticia sufrida por lo que el accidente ha revelado y llevado a ustedes y sus familias. La situación de los funcionarios públicos a honorarios, no sujetos a la protección ante accidentes laborales y enfermedades profesionales que debe proveerles el empleador con las mutuales de seguridad, ya no es sostenible para el estado como empleador, como tampoco es sostenible el sistema de contratación a honorarios, cuando en realidad estos "consultores" son trabajadores del estado al igual que la planta o contrata, pero sin derechos. El poder ejecutivo y el legislativo , considerando este grave accidente y otras situaciones, como los despidos injustificados ante cambios de gobiernos, que han afectado a miles de trabajadores públicos, deben modificar el estatuto administrativo y terminar con los contratos a honorarios, asumiendo el estado las mismas exigencias del código del trabajo impuestas al sector privado, y no sólo ser considerado éste último como supletorio del estatuto administrativo. El estado chileno es uno solo, por tanto el sistema (sea un código laboral o un estatuto) de contratación de trabajadores debe ser igual para el sector privado como público, generando las mismas exigencias, garantías, y protección para la integridad y salud de los trabajadores. La Contraloría General de la República que había observado al Fosis el alto porcentaje de trabajadores a honorarios, antes del accidente, había indicado que fuesen contratados en forma complementaria a la planta por el código del trabajo, debido que estos funcionarios cumplen horario con registro de ingreso y salida laboral, tienen jefatura directa, y responden ante una jerarquía. Debemos luchar por las modificaciones antes que ocurran nuevos accidentes que invaliden a más trabajadores públicos. Igualdad laboral es justicia para un país que se desarrolla.
ESTEBAN PEREZ | 22.05.2013
Junto con la lamentable pérdida de vidas humanas y las secuelas que deben tratar medicinalmente las que sobrevivieron, se debiese legislar -a la brevedad- para que el Estado en su condición de empleador sea un ejemplo para los empleadores privados. No se entiende, que nuestro aparato estatal sea quien promueva una discriminación odiosa en la categoría contractual de sus funcionarios. Más allá de su condición laboral, este accidente afectó a servidores públicos, que merecen el reconocimiento de su empleador (el Estado chileno), el nuestro y, junto con ello un apoyo y trato digno, para quienes todavía se tratan de sus secuelas.
César Contreras | 22.05.2013
¿Qué es lo que demandamos?. Respeto. ¿Es tan complejo eso?. Respeto pues se han vulnerado, y siguen siendo vulnerados los derechos de los trabajadores pertenecientes a reparticiones públicas. La sociedad los ve a todos como "funcionarios públicos", pero sin embargo no es así.  Tal como hemos comprobado, no todos las personas que trabajan en alguna oficina pública pueden ser considerados legalmente como "funcionarios públicos". Este es un asunto que debe solucionarse. ¿Cómo se soluciona este tema?. Voluntad política. ¿Es muy complejo eso? Sí, porque la voluntad política se mueve en circunstancias de definir pequeñas cuotitas de poder, y finalmente los temas de fondo, los realmente importantes, se convierten en discursos de maquillaje, carentes de fondo y asunto, y que cualquier persona con dos dedos de frente ya debiera observar como mera poesía (y de la mala). Necesitamos una voluntad política de querer cambiar el Estatuto Administrativo, de cambiar la forma de definir quien ostenta el título de "funcionario" y quién no. Necesitamos una voluntad política para generar leyes que garanticen el derecho a sindicalización para que los trabajadores del Estado (o estado, con e minúscula) dejen de sentir "miedo" a que si van a alguna reunión los pueden "echar", o el "miedo" que persiste desde la dictadura a hablar de "política" en los trabajos, en las mesas de almuerzo, y en todos lados, aún a sabiendas de que la filosofía desde un principio define al hombre como un "animal político". Es así, nos han inculcado el miedo a opinar, a participar, a organizarse y esto ha sido sistemáticamente mantenido porque así -aseguran los enclaves de poder- se mantiene la "estabilidad política". Hay que despertar y exigir lo justo, no tan solo para el puñado de trabajadores y familias que nos vimos involucrados sin buscarlo en este accidente, sino por todos los trabajadores del Estado, porque es -como se ha insistido- un asunto transversal, independiente a cualquier color y posición dentro del resumido espectro político chileno. Esto es un asunto de derecho, y por ello estamos en esta lucha, ya que nos sentimos vulnerados y estafados por un Estado indolente de sus propios trabajadores.  Sea éste el punto de inicio de la búsqueda de mejores condiciones laborales y de protección hacia los trabajadores.
Esmeralda Espinoza Castro | 22.05.2013
Quiero dirigir estas palabras a mi familia, a mis queridos colegas, a todos quienes laboraron en el servicio público y a quienes aún continuamos haciéndolo, a quienes leen las denuncias en este medio, a aquellos que no se atreven a hablar, porque a pesar de los tiempos,  los diferentes temores siguen vigentes. Para quienes consideren que haber vivido una experiencia tan traumática como el accidente vivido el 21 de enero de 2009, nos ha dejado “pegados” en el tiempo, les quiero señalar que están en un grave error, prefiero pensar que por desconocimiento y no por un real egoísmo y ausencia total de empatía.  Estuve en el accidente y sigo estando en cada uno de los pasos que hemos dado luego de constituirnos como “agrupación de accidentados de FOSIS” Quizás se pregunten por qué somos agrupación? A modo de contexto, sólo señalarles que en un bus con 45 pasajeros, tenemos 45 familias, 45 colegas de trabajo, 45 sueños y por sobre todo 45 vidas de las cuales 5 ya no están con nosotros: En primer lugar Don Fidel, chofer del bus, quien dio todo, hasta su vida, por llevarnos a un puerto seguro en la carrera loca que emprendimos en la cuesta la Dormida; Anita Puz, quien falleció en el momento al igual que Juanito Figueroa, Sergio Dini quien los siguió en la posta y por último, Mónica Pérez, quien nos mantuvo con la esperanza por 21 de que sobreviviría, con toda la fuerza que la caracterizó siempre. Muchos de nosotros contamos con el invalorable apoyo de nuestras familias, algunos otros sólo tuvieron, por diferentes razones como la lejanía, sólo el apoyo que entre nosotros nos brindamos. También existió un cuerpo médico de distinción y no me refiero sólo a los títulos de estudios que han tenido, sino a su calidad humana, la misma que muchos otros han transado en la carnicería llamada “servicio de salud”. Han transcurrido cuatro años y algunos meses, en los cuales algunos de nuestros colegas han tenido la gran fortuna de continuar con sus vidas sin mayores complicaciones físicas o psicológicas, pero también tenemos colegas quienes han tenido que dar la pelea día a día, con diferentes grados de complejidad y con la suma de gastos médicos y una suma que no es posible de cuantificar, que es el daño profundo que sufrieron sus familias, sus hijos, hijas, sobrinos, padres, esposas, maridos, amigos… Como pueden apreciar en este breve resumen, los daños del accidente vivido alcanzaron a muchísimas personas, pero saben? Una de las cosas que nos ha mantenido en pie y con deseos de seguir el camino, es lograr que lo vivido por nosotros, jamás sea vivido por otros colegas de servicios públicos. Cómo hacerlo? Hemos peleado por un proyecto de ley que termine con la odiosa desigualdad entre Paciente Ley y Paciente Extra Ley, pero les comento… en principio no fue viable porque “no hay presupuesto para financiarlo”… luego se aprobó en la Sala y ahora duerme mientras siguen las disputas partidistas en el senado por quien se queda con la corona y mientras se discute que “circo le darán al pueblo”, porque para ello, curiosamente, siempre hay financiamiento. Mientras exista UN FUNCIONARIO PUBLICO A HONORARIOS trabajando, mientras ande en terreno, como lo hace la mayoría, mientras no se apruebe la Ley que les mencione, seguiré junto a mis colegas luchando y creyendo firmemente, en que lo vivido, a pesar de todo el dolor, tiene un sentido en esta vida que va más allá del bien personal.
Margarita Palleres Cabezas | 22.05.2013
Estimados y Estimadas: Para los que vivimos ese momento no solamente aprendimos a vivir con el dolor de ver a nuestros compañeros partir, de tener que explicar a la familia de los que no están que paso, el dolor es inmenso al recordar lo que vivimos en esos momentos de dolor y angustia, en mi caso particular he tenido que luchar no sólo con mis secuelas del accidente sino también con la persecución política contra mi persona, es más muchos de nosotros hemos tenido que solventar en forma directa nuestra rehabilitación, quizás para algunos este accidente es uno mas de los que aparecen en las noticias donde se habla una semana, nosotros hemos aprendido en estos 4 años a vivir y aceptar nuestras secuelas, también nuestra familia sufrió la angustia, ese día jamás olvidaremos somos la voz de muchos otros
Pamela | 21.05.2013
Cesar, lo que dices es muy cierto, el Estado es muy mal empleador e injusto. Conozco a muchas personas accidentadas de mi region, al menos puedo decir que de la octava region, se fueron con sus contratos firmados, porque yo los hice. Ya no estoy en la institución, por razones obvias, pero espero que sigan luchando. Despedir quien hizo la licitacion, me parece tambien injusto, ya que las bases se hacen, pero no corresponde a esa persona verificar el estado de los buses por ejemplo. Aqui la responsabilidad es del Estado, independiente del gobierno de turno, ojala se haga justicia y las condiciones laborales cambien, o al menos se establezca algun tipo de indemnización. A mi despues de 8 años, se me "desvinculo" y me fui sin nada, lo mismo que a muchos compañeros compañeras, lo que tambien es injusto. Tambien debo decir que Fosis, a pesar de todo era de las instituciones publicas que mas derechos reconocia en los contratos a honorarios a sus trabajadores, en otras instituciones, no te puedes enfermar, embarazar, ni descansar. Sigan adelante. Un abrazo.
Ximena Gómez | 21.05.2013
Estimado César y querida amiga del alma Esmeralda... soy testigo de las innumerables lágrimas que han brotado de parte de compañeros de trabajo y amigos... no voy a ahondar en las características del accidente porque tú Cesar y mi amiga Lucía lo reflejan muy bien... sólo decirles que admiro la fuerza y perseverancia que tienen.  Mucho ya han bajado los brazos ante este Estado indolente... chic@s... me sumo a vuestra fuerza, cuenten conmigo en lo que sigan requiriendo... los quiero mucho, Xime.-
César Contreras | 21.05.2013
Querido Alberto, ¿cómo no recordar esa noche la tremendísima ayuda y soporte que significó para mi y mi familia tu estadía casi milagrosa en Santiago?. Recordarlo es revivir todas esas incertidumbres y recordar esas caras de preocupación de Diputados y Senadores en torno a los accidentados. Pues bien, al parecer fue un gesto que no duró más allá de ese minuto. Recuerdo al día siguiente haberme topado con la Ministra rodeada de sus "asesores" y lo que ella me dijo: "tu mujer es muy fuerte... " como si yo no lo supiera... y sería todo, el resto muy bien gracias. Luego de eso no vimos a nadie más, y seguimos sin verlos. Al parecer los trabajadores del Estado están en un decimoquinto lugar de importancia, y los trabajadores en general. Un abrazo.
César Contreras | 21.05.2013
Estimada Lucía, es así tal como lo sostienes: es una "suerte" ser trabajador "Ley" en el actual estado de las cosas. Y más todavía es una tremenda "suerte" el no accidentarse siendo "Extra-Ley", porque eso -ya lo sabemos nosotros- implica una debacle económica, anímica, psicológica, y un largo etcétera. Es tiempo ya que los "funcionarios" públicos se unan en torno a exigir (no pedir, exigir) que se acabe esa distinción y que de una vez por todas se considere a todos quienes trabajan en una repartición pública el ser considerado como trabajadores de una misma institución. La ANEF, la CUT, los sindicatos DEBEN expresar su opinión en torno al tema. Es de justicia. Saludos.
Alberto Millaquén Mercaso | 20.05.2013
Esa noche fue infernal, lo que indica el autor de la columna es de absoluta verdad, esa noche llegaron todos los políticos, en forma personal tuve que acompañar a una gran persona, esposa del autor de esta columna, el funcionario de la primera región no tenía familiares directos esa noche, sólo sus amigos, el doctor de turno me pidió informar a estos buenos señores que a su amigo le entregarían la extrema unción, momento muy doloroso para cualquier ser humano. Este y cualquier gobierno deben de proteger a sus trabajadores, donde están los "señores" diputados y senadores que llegaron esa noche y que actualmente están ejerciendo su cargo. Esto es lamentable y reprochable, más aún con tanto que han hablado?, donde esta los noticieros?, estas personas, servidores públicos de nuestro país?, lamentablemente el sistema jurídico no ha servido para dar una solución a estos compatriotas. Simplemente lamentable, hablan mucho de seguridad social y laboral, pero para este grupo de personas no hay nada de nada......
lucia | 20.05.2013
Me duele leer esta carta por que yo iba en ese bus. A pesar de ser un@ de l@s trabajor@s que tengo la "suerte" de ser PACIENTE LEY necesito que se investiguen las responsabilidades de una manera sería y respetando los procedimientos. Además me sumo al requerimiento de que todos los trabajadores del sector público en caso de accidente estén cubiertos de por vida osea sean PACIENTE LEY, me ha tocado vivir de muy cerca el sufrimiento de mis colegas que además de haber quedado con múltiples secuelas deben costear sus costoso tratamientos y en otros casos no han podido continuar sus tratamientos por falta de recursos.
César Contreras | 20.05.2013
Estimada Lorena: Agradezco en primer lugar el comentario a la publicación. Es verdad lo que sostienes, a día de hoy se puede señalar claramente que el Estado chileno es el peor empleador pues deja en una desprotección evidente a sus trabajadores. Y esto es transversal a todas las reparticiones públicas, no se centra solamente en FOSIS que es el caso particular de esta publicación. Mientras existan trabajadores "a honorarios" y trabajadores planta o contrata, esa distinción odiosa seguirá existiendo. Saludos.
Lorena | 20.05.2013
El estado les exige a los privados una serie de garantías a sus trabajadores, garantías que el estado no otorga a los funcionarios honorarios, en resumen el estado es el peor empleador!!!
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