TEXTOS DE SERGIO FERNÁNDEZ, HERNÁN CUBILLOS Y ALGUNOS CHICAGO BOYS
Documentos desconocidos de colaboradores civiles de la dictadura están guardados en la Universidad de Stanford
10.09.2026
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TEXTOS DE SERGIO FERNÁNDEZ, HERNÁN CUBILLOS Y ALGUNOS CHICAGO BOYS
10.09.2026
Los registros incluyen oficios del Estado chileno y escritos privados de los exministros de la dictadura Hernán Cubillos y Sergio Fernández, entre otros civiles vinculados al régimen. Los papeles están guardados en The Hoover Institution, de la Universidad de Stanford, y solo pueden consultarse presencialmente o mediante digitalización pagada. Entre los textos de Fernández hay exposiciones en las que relativiza o niega la existencia de desaparecidos. Sus documentos también registran casos de detenidos y relegados a distintas localidades en esa época. Por su parte, los archivos de Cubillos muestran el interés de The Hoover Institution por los Chicago Boys. Dentro de estas colecciones figuran informes internacionales que documentan abusos policiales, torturas, muertes bajo custodia y otras violaciones a los derechos humanos durante la dictadura chilena.
Créditos imagen de portada: Hernán Cubillos (Ministerio de Relaciones Exteriores) / Sergio Fernández (Biblioteca del Congreso Nacional).
En el subterráneo de The Hoover Institution, de la Universidad de Stanford, están almacenados documentos -en algunos casos desconocidos- de funcionarios civiles de la dictadura chilena, entre los que se encuentran los exministros Sergio Fernández y Hernán Cubillos, además de miembros de los Chicago Boys, como Sergio de Castro y Ernesto Fontaine. La única forma de acceder a estos papeles es de forma presencial en una sala de estudios o solicitando su digitalización (servicio que en la actualidad tiene un precio de US$ 50 por hoja escaneada).
Entre los documentos de Hernán Cubillos figuran textos que atestiguan la relación que este funcionario del régimen mantuvo con The Hoover Institution. Son los papeles más numerosos y entre ellos hay cartas de felicitaciones de Milton Friedman y de otros investigadores de la institución. También figuran informes internacionales relativos a las violaciones de derechos humanos.
En cuanto a los archivos de Sergio Fernández, hay discursos y comunicados que realizó como contralor y luego como ministro del Interior. En uno de ellos, pronunciado en televisión, se refiere a las personas desaparecidas y niega su existencia. En otros habla sobre los relegados, los opositores detenidos y enviados de manera forzada a diversas localidades del país.
En la colección de los Chicago Boys existen diversas entrevistas realizadas en 1992 por los investigadores Tobias Switzer y William Ratliff a miembros de este grupo, entre ellos a Ernesto Fontaine. También figuran entrevistas realizadas en 2011 en Chile a Sergio de Castro y, ese mismo, año, pero en The Hoover Institution, a Arnold Harberger, quien fue catalogado por el economista estadounidense Milton Friedman como el abuelo de los Chicago Boys.

The Hoover Institution (Fuente: hoover.org)
Los archivos, de Hernán Cubillos Sallato –ministro de Relaciones Exteriores de Pinochet y director de El Mercurio durante el gobierno de Salvador Allende– están contenidos en 19 cajas de manuscritos y “dos cajas de gran tamaño”, las que, de acuerdo a la página web de Hoover, miden cerca de tres metros. Estos materiales fueron donados por Cubillos a la institución en 1992.
En los textos se evidencia la relación que Cubillos tuvo con The Hoover Institution. Un ejemplo es su correspondencia con William Ratliff, investigador y curador de la Colección de las Américas de la Biblioteca y Archivos de la institución, en la que coordinan un viaje a Santiago en 1992 para realizar entrevistas a los Chicago Boys. “Espero con gran interés su visita y seguiré enviándole material para que se prepare para el viaje”, dice Cubillos.
William Ratliff se desempeñó como académico en estudios latinoamericanos. “Un tema de particular interés para Ratliff ha sido la liberalización del mercado en América Latina durante las últimas décadas”, dice la página web de Hoover. En 2007 este académico estadounidnese publicó un artículo, junto al politólogo Robert A. Packenham, titulado Lo que Pinochet hizo por Chile. En él expone, según señala, “los aspectos del legado de Pinochet que, a pesar de sus continuos desafíos, suelen ser ignorados, menospreciados, distorsionados y, en ocasiones, negados o suprimidos falsamente, pero que han convertido a Chile en el país más exitoso de Latinoamérica”, refiriéndose a lo que llama el legado económico de Pinochet y sus asesores civiles.
La relación de Cubillos con Hoover también fue académica. De hecho, en marzo de 1992 realizó una exposición en ese centro de estudios. Aunque el contenido de la charla no está en los archivos, sí aparece una carta de Milton Friedman, quien era investigador senior de esa institución, enviada tres meses después en la que se disculpa por no haber asistido: “Disfruté mucho leyendo la charla. Sin duda, refleja en gran medida lo que he entendido como la evolución de los acontecimientos en Chile”.
Respecto al contenido de la exposición, Friedman dice estar de acuerdo con Cubillos en la idea de que hay una “diferencia entre la retórica y la práctica de Estados Unidos y otros países desarrollados: predicamos el capitalismo, pero practicamos el socialismo”. Y concluyó señalando: “No soy del todo optimista sobre cambiar eso, pero tampoco soy del todo pesimista”.
Dentro de los documentos de Cubillos también se encuentra un informe del Departamento de Estado de Estados Unidos realizado por Juliana Geran Pilon durante la administración de Ronald Reagan. En este archivo se señala que se han hecho importantes avances en lo relativo a los derechos humanos en el país norteamericano, pero también concluye que “ocasionalmente, Estados Unidos tendrá que trabajar con algún gobierno autoritario amigo para proteger la seguridad estadounidense y tal vez para prevenir una toma de poder marxista”.

Sergio Fernández se incorporó al régimen en 1976 como ministro del Trabajo y dos años después fue nombrado contralor general de la república de manera exprés, cargo que ejerció por apenas un poco más de tres meses, periodo en el que ese organismo fiscalizador aprobó la consulta nacional ordenada por Pinochet para que el país se pronunciara contra la condena de la ONU por las violaciones de derechos humanos. En abril de 1978 pasó a ser ministro del Interior, puesto que lo llevó a encabezar el gabinete de Pinochet. En un pequeño artículo publicado en El Mercurio del 11 de septiembre de 1983, se dice que “a pesar de sus escasas palabras, es tal vez el civil que más influencia ha tenido en el régimen”.
En junio de 1978, ya como ministro del Interior, realizó un comunicado por cadena nacional sobre los detenidos desaparecidos. La transcripción de esta exposición está consignada en un libro de discursos que se encuentra entre los archivos de The Hoover Institution. “Me dirijo esta noche a la ciudadanía, para fijar ante ella la posición definitiva del Gobierno frente al problema de las personas presuntamente desaparecidas, durante el lapso en que rigió en Chile el Estado de Sitio, con posterioridad al pronunciamiento militar el 11 de septiembre de 1973”, comenzó Fernández.
Continúa explicando que el “problema de las personas presuntamente desaparecidas” se debe a un supuesto fraude ocurrido durante el Gobierno de la Unidad Popular: “Mucho antes del 11 de septiembre de 1973, con motivo de una fundada denuncia acerca de un vasto fraude electoral montado por el régimen marxista, quedó de manifiesto la existencia de miles de decenas de carnets falsos o adulterados”. Y luego añade: “Es muy factible no solo que esas personas hayan pasado al clandestinaje, sino también que hayan podido caer en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, bajo las identidades falsas que portaban”.
Entre las tres cajas que contienen los documentos de Fernández, también existen comunicados relativos a los “relegados”, es decir, personas que eran detenidas y luego enviadas forzosamente a diversas localidades del país por un periodo determinado.
El primer documento que trata este asunto hace referencia a una “ocupación ilegítima” del local de la Confederación de Trabajadores del Cobre: el 21 de enero de 1980, seis personas, familiares de exiliados, se encontraban realizando un ayuno pacífico cuando funcionarios de Investigaciones allanaron el lugar y los detuvieron. Jan Cademartori Dujisim, Javier Martínez Parga y Claudio López Orellana fueron enviados de forma inmediata a Visviri, Chapiquiña y Putre, respectivamente. Dos días después fueron relegadas María Soledad Ominami (primero a Guata y posteriormente a Monte Patria), Nora Benavente Pinochet (a La Higuera y luego a Andacollo) y Verónica Concha Robles (a Paihuano). Las tres no tenían cargos específicos en su contra.
El siguiente texto relativo a este tema se titula “Declaración sobre relegados” y se sitúa en el contexto de unas manifestaciones realizadas en Santiago y Valparaíso en abril de 1980. “Se ha podido determinar que algunos de los detenidos son reincidentes en este tipo de manifestaciones públicas no permitidas y que se han realizado en abierto desafío a la autoridad” dice Fernández. Y concluye informando que el Ministerio del Interior decretó la “permanencia obligada de las personas que se indican y en los lugares que se señalan”. Fueron 11 relegados, entre los que había estudiantes universitarios, secundarios, un chófer de locomoción colectiva, comerciantes y personas sin oficio.
Como estas, hay varias listas de personas que fueron “relegadas” en los documentos de Fernández. En ellas se señalan los nombres, ocupación, las localidades a las que fueron enviadas y, en algunos casos, el tiempo de permanencia.
En la “Colección de jóvenes de Chicago y reformadores del mercado latinoamericano” están contenidos los documentos relativos a los Chicago Boys. Los archivos datan de 1992 a 2011 y constan de una caja de papeles, 42 archivos de audio digital y 13 cassettes.
La colección se compone principalmente de entrevistas a miembros de este grupo, algunas realizadas por el investigador de Hoover, Willan Ratliff en 1992.
Otras, que datan del 2011, fueron realizadas por Tobias Switzer, oficial de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos que estudiaba en la Pontificia Universidad Católica, y por el profesor adjunto de la misma institución, Luis González. Los entrevistados en esa oportunidad fueron Sergio de Castro, Rolf Luders, Juan Andrés Fontaine, Álvaro Donoso y Martín Costabal.
En junio del 2011, Arnold Herberger abrió las puertas de The Hoover Institution para conceder entrevistas respecto a los Chicago Boys. En una de ellas señala que “tuvimos las fiestas post workshop y las famosas Saturday Night Parties de Tejo (Sergio de Castro) y Ernesto (Fontaine) en que de vez en cuando surgió un problema a raíz de Chile y tengo la impresión de que entre todo el periodo no puedo encontrar capítulo de El Ladrillo que en un sentido u otro no ha sido comentado en esas reuniones informales”.
Por otro lado, en una de las entrevistas realizadas en 2011 a Sergio de Castro, exministro de Hacienda y luego de Economía de Pinochet, señala respecto al fallido Tanquetazo de junio de 1973, que “yo pensé que ya no había golpe, que era seguramente imposible, porque el gobierno iba a tomar las providencias necesarias, pero obviamente no abandonaba la esperanza de que hubiera un golpe, como la mayoría de la gente, así que fue una sorpresa, pero una sorpresa muy agradable el ver que finalmente se produjo la intervención de los militares”.