Esperando el fallo de la Tercera Sala de la Corte Suprema
03.08.2026
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03.08.2026
Señor director:
Fui operada y reoperada entre 2015 y 2016 por una hernia hiatal en el Hospital Clínico de la Universidad de Chile.
Recién en 2023 me diagnosticaron síndrome del atrapamiento del nervio cutáneo abdominal (ACNES), lo que me genera un intenso dolor neuropático, caracterizado por una sensación punzante y quemante en los nervios de la pared abdominal. A criterio de mi médico tratante, se trata de un dolor intratable y refractario, con hipersensibilidad de la piel (alodinia). No soporto ni el roce de las sábanas.
A pesar de los bloqueos, infiltraciones, diversos tratamientos y del uso de múltiples analgésicos opioides (parches de buprenorfina, tapentadol, tramadol, pregabalina y duloxetina), los dolores persisten desde hace más de una década, generándome una depresión mayor e imposibilitándome trabajar.
Mi médico tratante determinó que la solución definitiva es la implantación de un neuroestimulador medular, codificado en Fonasa con el código 11.03.046. Esto incluye, por ser un insumo indivisible del acto quirúrgico, el estimulador DRG.
Por tal motivo activé en mi Isapre Cruz Blanca el Seguro Catastrófico (CAEC), pero la institución solo accedió a cubrir el acto quirúrgico, sin el estimulador medular DRG, que tiene un costo aproximado de $48 millones, lo que hace imposible que pueda pagarlo.
Por ello acudí, en abril de 2025, a la Superintendencia de Salud con todos mis antecedentes médicos. Luego de esperar 180 días, sin obtener respuesta, tuve que contratar a un abogado que interpuso un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de Valparaíso, la que falló a mi favor por unanimidad.
Lamentablemente, la isapre apeló ante la Corte Suprema, que resolvió la causa sin escuchar los alegatos de las partes, impidiendo que mi abogado pudiera defender mi caso.
Hace más de cinco meses espero el fallo que me permita acceder a la implantación del estimulador medular y recuperar una calidad de vida digna, porque para mí cada día que pasa cuenta.
Como mi caso está pendiente ante la Tercera Sala Constitucional de la Corte Suprema y considerando los hechos de público conocimiento que afectan a algunos de sus integrantes, temo que el fallo no me sea favorable, pese a todos los antecedentes que acreditan la necesidad imperiosa de la implantación de dicho estimulador.
Agradezco desde ya la publicación. Espero que la visibilidad de mi caso me sirva para alcanzar una mejor calidad de vida.