El 10 de marzo pasado, un oficio del Servicio Nacional de Migraciones alertó al Registro Civil de 24 casos de niños nacidos en Chile, hijos de padres rusos que tenían la calidad de “extranjero transeúnte” y que fueron inscritos como chilenos a pesar que, según Migraciones, la ley no lo permite. A algunos de esos niños se les revocó su nacionalidad y sus familias acudieron a la justicia. Una de estas logró ratificar su ciudadanía chilena en la Corte de Apelaciones de Valparaíso. En el documento se constata que la mayoría de los casos ocurrieron en Viña del Mar, ciudad donde operan dos agencias que ofrecen asistencia a extranjeros rusos para lo que se conoce como “Turismo de parto”. Según la web de una de estas empresas, el servicio incluye asesoría para recibir “automáticamente la ciudadanía” y expone como beneficio que el pasaporte chileno permite migrar a otros países. El Registro Civil confirmó que el 24 de abril pasado abrió un sumario por estas inscripciones. Según información obtenida vía Ley de Transparencia, el organismo ha debido revocar la nacionalidad de 62 menores en situación similar, aunque sin precisar si todos son rusos.
El 10 de marzo, en su último día al mando del Servicio Nacional de Migraciones, su entonces director, Luis Eduardo Thayer, envió un oficio a su homólogo del Registro Civil, Omar Morales, en que alertó de una situación que venía ocurriendo desde al menos el año 2021. Niños que nacieron en Chile, hijos de padres rusos que tenían la calidad de “extranjeros transeúntes”, fueron inscritos como chilenos, a pesar de que la Constitución lo prohíbe. Según el artículo 10 de ese cuerpo legal, todos los nacidos en territorio chileno pueden optar a la nacionalidad chilena, “con excepción de los hijos de extranjeros transeúntes». Esto incluye a las personas que entraron al país con una visa de “permanencia temporal”, sin intención de quedarse en Chile, además de los hijos de personas que se encuentran en nuestro país representando a gobiernos extranjeros.
El documento consigna que los padres de estos 24 niños o niñas inscritos como chilenos, ostentaban la calidad migratoria de “permanencia transitoria” y no debieron acceder a la nacionalidad chilena.
En el oficio reservado, al que CIPER tuvo acceso, se adjunta una tabla con 24 inscripciones de nacimiento, ocurridas entre 2021 y 2025, donde se le recuerda al jefe del Registro Civil que existe esa excepción constitucional. Según ese documento, el total de los casos son hijos de padres rusos y 17 fueron inscritos en el Registro Civil de Viña del Mar (vea el oficio).
A través de un consulta realizada vía Ley de Transparencia, el Registro Civil señaló que por estos hechos instruyó un sumario administrativo el 24 de abril pasado, del cual no es posible entregar antecedentes por encontrarse bajo reserva hasta que concluya el proceso (vea la respuesta completa).
Según otra consulta realizada vía acceso a información pública, a partir de una circular emitida por Migraciones, el Registro Civil debió rectificar la nacionalidad de 62 menores, donde se incluyen algunos de los 24 niños rusos mencionados. Y según registros judiciales, al menos a uno de ellos, de origen ruso, cuyos padres acudieron a la Corte de Apelaciones de Valparaíso, le fue ratificada su nacionalidad chilena porque sus progenitores demostraron que sí querían quedarse en Chile.
Entre los argumentos que llevó al tribunal de alzada acoger la solicitud de la familia, fue que ellos acreditaron su interés por permanecer en Chile: “Que del mérito de los antecedentes, aparece que el grupo familiar conformado por el niño y sus padres de nacionalidad rusa, ha desplegado actos en el territorio nacional con ánimo de permanencia, circunstancias que deben ser consideradas para resolver y descartan la transitoriedad exigida por la norma migratoria”.
El 4 de mayo, el Registro Civil emitió una circular, la N°16, en que señala que lo que se busca es “prevenir el abuso de aquellos extranjeros que estando de tránsito en Chile, pretenden inscribir a sus hijo(a) como chileno(a), apoyados por agencias que promueven la inscripción de nacimiento, para aquellos extranjeros que no tienen un vínculo con Chile, y así obtener un documento de identificación y pasaporte chileno”.
CIPER detectó que existen al menos dos agencias con domicilio en la Región de Valparaíso, que ofrecen servicios de asistencia para que personas rusas tengan a sus hijos en nuestro país, donde se incluye asesoría para que los menores adquieran la nacionalidad chilena. Se trata de Chile’dren y Chile Kids, en cuyos sitios web promocionan viajes a Chile con planes que incluyen apoyo para obtener la nacionalidad. La primera señala en su home -en inglés y cuya traducción de la imagen más abajo la realizó Google Translate-, que el pasaporte chileno permite viajar sin visado a Estados Unidos, Canadá, países de la UE, Reino Unido y más de 160 países adicionales. Plantean como beneficio que obtener el pasaporte chileno les permite migrar a otros países, algo a lo que justamente apunta la excepción de la nacionalidad por tratarse de “extranjero transeúnte”.

Pantallazo del home de su sitio web traducido por Google Translate.
Chile Kids, en tanto, en idioma ruso se jacta de haber ayudado a “más de 200 ciudadanos nacidos en Chile con nuestro apoyo”, mientras que Chile’dren afirma que gracias a su ayuda “2.173 familias felices obtuvieron la ciudadanía”. En ambos portales aparece el RUT de las empresas que están detrás de esos servicios.
La información alojada en el Diario Oficial y en otras fuentes abiertas sobre esas personas jurídicas, señalan que Chile Kids pertenece al ciudadano ruso nacionalizado en Chile, Danis Iliasov, cuya empresa tiene sus oficinas en la ciudad jardín. Según su web, Chile Kids cobra por sus servicios hasta US$12.900 ($11,7 millones), además del costo del contrato con la clínica que comienza desde los US$6.200 ($5,6 millones).
Por su parte, Chile´dren, en su sitio web no menciona tener una sede física, pero sí afirma que trabajan con cuatro clínicas, dos de ellas ubicadas en Viña del Mar. Ofrece servicios por hasta US$14.900 ($13,5 millones), más costos de clínica que parten de los US$4.000 ($3,6 millones).

Pantallazo del home de su sitio web traducido por Google Translate.
Chile’dren es una empresa que fue constituida en 2017 bajo la figura de una sociedad por acciones con el nombre Comercial e Inversiones Biville SpA. Su fundadora es Javiera Lillo Badillo quien inició como dueña de la totalidad de las acciones y cuyo domicilio particular, en Concón, coincide con el domicilio legal de la empresa.
En 2022, ingresó a la propiedad de Chile’dren, Michal Asujko, empresario extranjero de nacionalidad checa quien quedó en posesión de la totalidad de las acciones. Además, se nombró a Carlos Favre como gerente general y representante legal ante el Servicio de Impuestos Internos (SII). Asujko cuenta con un RUT de inversionista, que corresponde a un número de identificación fiscal otorgado por el SII que permite realizar actividades económicas en el país.
En febrero de 2025, el nombre de la sociedad detrás de Chile’dren fue modificado y pasó a ser Childbirth Group SpA. La traducción de Childbirth a español es literalmente “parto”.
CIPER se contactó con Danis Iliasov a través de una asistente que contesta el whatsapp de otra empresa suya llamada Eurofunda Premium. Sin embargo, tras señalar la razón por la cual queríamos conversar con él, este se excusó señalando lo siguiente: “Prefiere no participar en entrevistas ni hacer declaraciones. Sin embargo, si su reportaje busca abordar los aspectos jurídicos de los casos de familias extranjeras cuyos hijos han enfrentado cuestionamientos o revocaciones de su nacionalidad chilena, él puede consultar a los abogados que representan directamente a esas familias y llevan este tipo de causas para ver si estarían disponibles para conversar contigo”.
El contacto facilitado correspondía efectivamente al abogado de cinco familias que recurrieron a la justicia para mantener la nacionalidad de sus hijos, Simón Marín. Este señaló a CIPER que, si bien no tiene relación con Chile Kids, la mayoría de sus clientes provienen de esa agencia.
Chile’dren, en tanto, no contestó el teléfono que refiere en su web.
LAS AGENCIAS EN LA MIRA
La situación para las agencias que ofrecen “turismo de parto” cambió el 13 de abril de 2026, con la circular N°14 del Registro Civil. El documento instruye a los funcionarios de dicha institución a revisar si los nacimientos de los hijos de extranjeros ocurrieron dentro del período de vigencia de la visa de permanencia transitoria de los padres. La circular complementa lo anterior señalando lo siguiente: “Si el nacimiento ocurrió durante el periodo de vigencia de la permanencia transitoria, el o la recién nacido o nacida no tiene la nacionalidad chilena, sino hijo de extranjero transeúnte”.
21 días después, el 4 de mayo, el Registro Civil emitió una nueva circular, la N°16, complementando la anterior, en la que aclaran que lo que se busca es “prevenir el abuso de aquellos extranjeros que estando de tránsito en Chile, pretenden inscribir a sus hijo(a) como chileno(a), apoyados por agencias que promueven la inscripción de nacimiento, para aquellos extranjeros que no tienen un vínculo con Chile, y así obtener un documento de identificación y pasaporte chileno”.
Sumado a esto, mediante una solicitud vía Ley de Transparencia realizada al Registro Civil, CIPER confirmó que desde que se emitió esta circular en marzo de este año, dicha institución ha rectificado las partidas de nacimiento de 62 menores hijos de extranjeros que fueron inscritos como chilenos erróneamente, ya que sus padres contaban con la calidad migratoria de extranjeros transeúntes al momento del nacimiento, lo que implica la revocación de la nacionalidad para los afectados. En su respuesta el Registro Civil no señaló la nacionalidad de los padres en los casos mencionados, ni las oficinas de ese servicio en donde ocurrieron las inscripciones erróneas. Lo que sí se constata es que, a partir de la emisión de la circular y en solo tres meses, las rectificaciones aumentaron, porque en todo 2025 solo se habían realizado 31 revocaciones.
Luego de que el Registro Civil emitiera las circulares, Chile Kids hizo modificaciones a su sitio web. Antes había una pestaña que llevaba por nombre “Parto con la ciudadanía del bebé”, alojada en la sección “servicios” del mismo sitio, la que fue eliminada. En los registros fotográficos que CIPER conserva de la versión antigua, se aprecia que la agencia ofrecía seleccionar “la mejor clínica y médico”, brindar “apoyo lingüístico durante todo el período de estadía en Chile”, ocuparse del “papeleo” y obtener “un pasaporte chileno para el bebé”.

Vea el pantallazo de esa parte de la web que fue eliminada.
Actualmente, la Contraloría se encuentra revisando la legalidad de la Circular N°014 del Registro Civil, luego de que un grupo de diputados de oposición le pidieran un pronunciamiento jurídico al respecto, dado que a su juicio, no se debía poner en duda la nacionalidad de esos niños nacidos en Chile (vea esa noticia).
FAMILIAS RUSAS BUSCAN PROTECCIÓN EN LAS CORTES CHILENAS
Al menos siete familias a quienes les revocaron las nacionalidades de sus hijos, acudieron a tribunales para impedirlo. Presentaron recursos de protección o reclamación de nacionalidad y piden a las cortes que ordenen al Registro Civil no proceder con la rectificación que solicita el Servicio Nacional de Migraciones. Todos los casos son hijos de padres o madres rusos.
La primera de estas causas fue ingresada el 2 de abril de 2026 ante la Corte de Apelaciones de Santiago porque ese niño nació en la Comuna de Providencia y fue acogida a trámite. Actualmente se encuentra a la espera de que se resuelva el fondo, y ya se han evacuado informes por parte del Servicio Nacional de Migraciones.
Los principales argumentos presentados en los recursos para afirmar que no se configura la excepción constitucional de hijo de extranjero transeúnte dicen relación con una serie de acciones llevadas a cabo por los padres de los menores que demostrarían que tenían la intención de “permanecer en territorio nacional”.
El abogado que patrocina uno de estos recursos de protección, Pedro Guerrero, señaló a CIPER que este es el único caso que aceptó porque no quería “aprovecharse” de los rusos. Guerrero afirma: “Decidí aceptarlo para probar, porque yo no voy a estar aceptando o presentando otros casos. Imagínate que después ya toman un criterio la Corte de Apelaciones, la Corte Suprema, y sería como, prácticamente, estafar a estos rusos”.
Al ser consultado por posibles vínculos de agencias con sus representados, el profesional, quien fue integrante de la División Jurídica del Servicio Nacional de Migraciones en la región de Valparaíso, afirmó que “no tengo contactos con agencias. Sé que existen estas agencias, que los preparan desde allá, desde Rusia para poder venir con documentación, incluso, y poder entrar con documentación. Pero, no tengo conocimiento de que sean agencia, que me contacten desde agencia, pero sí sé que existen”.
Cinco de estas acciones judiciales están patrocinadas por el abogado Simón Marín. Una de ellas fue interpuesta en favor de uno de los menores que estaba incluido en uno de los recursos de protección antes mencionados.
La Corte de Apelaciones de Valparaíso ya se pronunció respecto a esa acción y la acogió (VER SENTENCIA AQUÍ) pero el caso fue elevado a la Corte Suprema. En su sentencia, el tribunal de alzada indicó que los recurridos (Registro Civil y Servicio Nacional de Migraciones) incurrieron “en un acto arbitrario al consignar y mantener la anotación denunciada en detrimento del derecho a la igualdad que la Constitución Política de la República asegura al niño”. La resolución además indica que tendrá presente “la dudosa constitucionalidad de la Circular N°014” del Registro Civil.
Otro de los argumentos que pone en valor el fallo es que “la condición de extranjero transeúnte se define por su transitoriedad y se opone al ánimo de permanencia”. En ellos el abogado intenta demostrar que los padres de los menores afectados por la modificación de sus partidas de nacimiento tenían la intención de avecindarse en Chile porque ya compraron propiedades en Chile. Por su parte, el Registro Civil se defendió alegando que “actuó conforme al principio de legalidad, sin arbitrariedad ni discriminación” y que “carece de atribuciones para ponderar elementos subjetivos como el ánimo de permanencia de los extranjeros”, explicando que la situación de los menores al momento de ser inscritos, era temporal (LEA AQUÍ LA CONVERSACIÓN COMPLETA CON EL ABOGADO).
*Este reportaje fue realizado por los estudiantes Ignacio Muñoz y Mario Pinto, en la sección de la profesora Paulina Toro del curso Taller de Periodismo Avanzado, de la Facultad de Comunicaciones de la Pontificia Universidad Católica de Chile.