Desafíos de la gestión de personas para el 2026
17.01.2026
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17.01.2026
Señor Director:
La contención de costos y el diseño de estrategias de salud mental para los colaboradores serán dos de los principales desafíos que enfrentarán las empresas chilenas en 2026. El primero se explica por el aumento de los costos laborales derivado de la reforma previsional promulgada en 2025 (Ley N° 21.735), que incorporó beneficios como el pago por años cotizados y la compensación por diferencias en expectativa de vida para las mujeres, con el objetivo de reducir brechas en los montos de pensiones.
Estos beneficios se financiarán parcialmente con un alza en las cotizaciones previsionales a cargo del empleador, que ya incorporó un incremento del 1% desde agosto pasado. A ello se suman otros cambios relevantes: desde enero el salario mínimo subió a $539.000 para trabajadores entre 18 y 65 años, beneficiando a cerca de 900 mil personas, principalmente de pequeñas y medianas empresas, y en abril entrará en vigencia la reducción de la jornada laboral a 42 horas semanales.
Aunque estas medidas representan avances sociales significativos, para trabajadores activos y pensionados, también elevan los costos laborales, afectando con mayor fuerza a las pymes, que requieren un apoyo decidido del Estado para adaptarse y mantenerse competitivas.
El segundo gran desafío será abordar la salud mental de los trabajadores en un escenario postpandemia marcado por acelerados cambios sociales, culturales y tecnológicos. La digitalización, la automatización, el uso de inteligencia artificial y los sistemas predictivos están redefiniendo la gestión del bienestar laboral, desafiando a las organizaciones para que logren convertir estos cambios en ventajas competitivas y transformarse en una prioridad estratégica e integrada en la cultura organizacional.
Cada vez más empresas comprenden que la salud mental incide directamente en la productividad. Programas de prevención, apoyo psicológico, días de salud mental, mayor flexibilidad y modalidades de trabajo híbridas o remotas ya comienzan a consolidarse como parte del nuevo estándar laboral.
Ignorar esta realidad tiene costos concretos: más ausentismo, mayor rotación y menor productividad. De hecho, según la OIT, una gestión deficiente de los riesgos psicosociales puede aumentar el ausentismo hasta en un 23%. Estos desafíos exigen una gestión de personas moderna y estratégica, respaldada por políticas públicas que fortalezcan el desarrollo laboral y económico del país.