Ir arriba

Comentarios (1)

Pablovski | 07.07.2025
Años atrás, antes de que existiera el Ministerio del Medio Ambiente, su antecesora, la Comisión Nacional del Medio Ambiente contrató un estudio para el catastro de sitios con potencial presencia de elementos contaminantes en los suelos de varias regiones del país, en el primer intento de establecer una política pública que permitiera la restauración de suelos degradados, una tarea titánica imposible de realizar para el Estado. Hoy día, la degradación del suelo se da principalmente por actividades industriales, la principal es la agricultura, que sustenta su producción en el monocultivo y el uso excesivo de fertilizantes químicos. El cambio climático nos obliga a replantear esta política agraria extractivista e insustentable por una que privilegie la descontaminación de los suelos agrícolas, el fin de la dependencia de agroquímicos, y la aplicación de métodos sostenibles como la cero labranza, la conservación de la biodiversidad del suelo, la cosecha de aguas lluvias, el riego por goteo, la agroecología, todas soluciones basadas en la naturaleza.
Icono de noticia

¿Algo que agregar?

Debe contener sólo valores alfabéticos
Debe llenar este campo con un e-mail válido
Revise los campos nuevamente
icono financia
¿Cómo se financia CIPER?
Ver informes de ingresos
icono apoyo
¿Cómo apoyar a CIPER?
Conoce las opciones
icono principios
Principios de CIPER
Lo que nos mueve
icono directorio
Directorio Fundación CIPER
Nuestro directorio
icono equipo
Equipo CIPER
Conócenos
icono investigacion
Investigaciones
con impacto
Revísalas
icono premios
Premios obtenidos
Ver premios
icono trofeo
Libros CIPER
Conócelos
icono trofeo
Enviar cartas y columnas
Revisa las opciones