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Comentarios (2)

Christian | 21.12.2020
Tuve que salir de mi hogar por violencia psicológica y física que no supe denunciar a tiempo, normalicé muchas cosas, después me aislé y cuando me di cuenta todo era gigante y tantas cosas que me daba verguenza hablarlo, busqué ayuda psicológica y psiquiatrica y me dijeron lo que estaba viviendo y no lo podía creer, a pesar de mis estudios y mi formacion académica había caido en esta situación; lo único que me ayudó a salir de ahí fue comenzar a hablarlo con mis amigos y familiares; después de esto tuve las fuerzas de tomar mi decisión sin dejarme vencer por sentimientos como mis hijas que en realidad era lo que me ataba más, hasta que entendí que mis hijas también saldrían beneficiadas con mi salida porque no seguiriían viendo como se distorsiona la imagen de su padre ante los hechos que vivía. tengo pruebas y puse una denuncia de violencia intrafamiliar que está en curso, pero tengo temor que quede impune a pesar de tener muchos audios, pantallazos y fotos de todo lo brevemente descrito. 
César | 30.06.2020
Hola. Soy un español con visa definitiva casado con chilena. Tras una relación de 4 años, aunque menos tiempo viviendo juntos, la imposibilidad de encontrar empleo y techo me forzó a volver a España. Desde ahí iba a intentar encontrar ocupación en ambos sentidos, tanto para mí, al principio, como para mi mujer. Surgió el estallido social a poco más del mes de mi partida. Ella reservó vuelo para España, pero por motivos burocráticos la dejaron en tierra, quedando al parecer muy afectada. Después se quedó sin empleo allá, residiendo en casa de sus padres, lo que le afectó aún más. Apareció el covid-19 y todo se complicó in extremis. Mantuvimos comunicación online, hasta que de, un día para otro, toda muestra de interés y cariño cesó por su parte. Me decía que le fue surgiendo de a poco, porque ya no estaba ahí para abrazarla, -cosa que pasó a repetirme periódicamente cada vez que le comunicaba mis sospechas-, que ya no me quería, que estaba amargada y no tenía ganas de hablar con nadie. Le opuse las horas a las que se desconectaba del WhatsApp, a lo que me restringió poder ver la última hora de conexión. En una de estas me comenta que no tiene nada que decir, pero, de buenas a primeras, ¡ah!, que se le olvidó que estaba cursando la separación efectiva, desencadenando mi pesar y desánimo. Me niega como marido y pareja afectiva, pese a que fue por ella por quien nos casamos, y ella fue la que exigió primeramente una relación estable. Insiste en que no es por desprecio el abandono que me prodiga, sino por "egoísmo". Me insta continuamente a que me busque otras mujeres, a lo que le digo que me molesta y causa daño, pero ella sigue y sigue. Ahora me echa sistemáticamente en cara cosas que no me dijo en la misma, como que no la veía lo suficiente cuando vivíamos juntos. Me había contado sufrir un trauma con una relación a distancia con un tipo que apenas le hacía caso, cuyo distanciamiento fue por su talante promiscuo y desconsiderado. Recientemente he visto que mi mujer había creado hace meses un perfil en Instagram, que dice es como reducto a su encierro. Me dijo que no andaba buscando a nadie, a lo que le respondo que entonces no le importaría declarar en su perfil que estaba casada. Entonces empezó a decir que no era de mi propiedad, que ella nunca me pidió anunciar mi estado civil en las redes sociales, aunque le molestaba y se lo callaba. Desde hace dos días me percaté de que permanecía conectada en WhatsApp bastante tiempo. Entonces le mando mensajes. Le pregunté si hablaba con sus amigos. Me dijo que no tenía con quién hablar. Cuando le dije lo de su conexión en línea lo negó. Le pregunté qué pensaría ella si viera mi WhatsApp conectado y lo negara, y me contesta que si me viniera una mina soltera dándome likes y conversación, le parecería bien si sirviera para evadirme, -antes era muy celosa-. Siempre la he tratado bien, llegando a costearle la extirpación de la vesícula, si bien no he sido perfecto, pues por falta de techo y empleo sufrí ataques de ansiedad que es cierto tuvo que sufrir a mi vera. Siempre traté de hacer y decir lo que consideré mejor para ella. Jamás le puse la mano encima. Todo esto me genera sospecha de intencion de infidelidad, si no de consumación, así como estrés, nerviosismo, ansiedad, depresión, insomnio y una baja autoestima. Cada vez estoy más convencido de que no es ni de lejos la persona que creía conocer. ¿Necesita atención psicológica de urgencia? Qué puedo hacer. Qué derechos tengo ante este maltrato psicológico. Necesito ayuda.
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