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Comentarios (15)

Paulette Diaz | 01.07.2019
Ustedes, si quienes hacen defensa corporativa de la red sename, son una tropa de pelotudos, no han entendido nada, hoy por hoy mucho de quienes estuvimos, estamos y estaremos no es solo por ser pobre (De hecho en puente alto eran solo 5 niñas las que estaban por escasos recursos), la realidad es que las competencias parentales ni siquiera estan definidas por ley ,lo cual por historia se ha prestado para abusos del sistema juridico Chileno, mención aparte el hecho de que la mayoría de quenes vivimos en la red sename estamos por vulneracion grave de derechos, hablamos de que a principios de los 90 era avalado el golpear a un niño y cuando se derogo esa regla, ni siquiera hubo una campaña decente de apoyo parental para que esa derogacion tuviera efecto cultural, paea que vamos a hablar de la bajisima penalizacion por el incesto y el estupro y ni hacer mención de que no hay una penalidad efectiva paea los adultos que se agencian niños para la comisión de delitos...En serio, no se puede construir leyes de protección de infancia alguna sin limpiar y hacer cimientos nuevos, mas cuandonlos que vivimos en esa red no llegamos por ser pobres, llegamos por ser violentados y no por que hayan familiares violentos, los trabajadores sociales, psicologos y trabajadores del poder judicial van a seguir descalificando a nuestros familiares que si son capaces solo por no tener esa pieza extra si ni de broma prestaran el apoyo para lograr las condiciones que exigen.
Paula | 24.05.2019
El bien superior del niño que viene de familias disfuncionales debería ser lo importante, el poder crecer dentro de un buen ambiente familiar, dónde sean amados. Muchas veces hay varios niños de la misma familia en el sistema, lo que es preocupante que esperen años a ser susceptibles de ser adoptados porque intentan que la familia de origen pueda hacerse cargo. Crecen dentro de centros , y cuando pasan cierto rango de edad, ya es sólo posible que los adopten extranjeros. Debería haber más facilidad para las parejas que desean adoptar.
Lidia | 07.01.2019
Que mejor adopcion de un niño(a) con el programa de familia guardadora..van evaluando en situ a los futuros padres..pero esa posibilidad no se les da..ni de chiste..hay que buscar soluciones cortas y presisas..
Maria Jose Labayru | 05.12.2018
Curioso, el artículo habla como si la infancia fuera tan larga y los niños tuvieran mucho tiempo para poder esperar ser amados y sentirse seguros en una familia.
Daphne Liebig | 05.12.2018
Creo que esta mirada está totalmente distorcionada.Nosotros con mi marido llevamos un año en el proceso de adopción a travéz del famoso sename. Ya no confiamos en el sistema, ya que lo que menos ejecutan es el ejercicio facilitador del proceso de adopción. Falta absoluta de empatía, falta de claridad y comunicación de los profesionales complementarios del sistema operativo, tremendamente caro en sus valores lo que se traduce en una espera tortuosa en varios sentidos y que además no te asegura absolutamente nada a futuro tampoco. Lo que destacamos inconcebible es que tengan porfesionales incompetentes de comunicar procesos que son requisitos para seguir el proceso y te dejan perdiendo tantas semanas cuando todo esto tiene plazo con vencimiento. Pues nos sentimos muy desepcionados y lamentamos que funcione asi. Pues desisitmos de ello por todo esto.
Paula Meneses Flores | 04.11.2018
Nada exime, como objetivo primordial, al estado sobre proponer estrategias de intervención con las familias de origen, de niñas y niños vulnerados en sus derechos, y otorgar las competencias parentales necesarias que les permitan cuidar de sus hijos e hijas, garantizando su interés superior.
JBM | 05.07.2018
Comparto plenamente la idea de que el bienestar de un niño es lo primero. Llegar a ello desde la familia biológica sería lo ideal, pero en la práctica parece que no es lo que acontece. En la práctica los niños y niñas se eternizan en los hogares, de lo cual, únicamente se benefician los hogares en los que los "cuidan". Creo que efectivamente hay que evaluar caso a caso y dejar las generalizaciones para otros temas, porque estamos hablando de seres humanos completamente vulnerables.
Ximena Saric | 04.07.2018
Soy abogada y trabajé durante 10 años en el Sename, 8 de los cuales me desempeñé en el Departamento de Adopción, en distintas áreas entre ellas la adopción internacional, tramitación de los procedimientos de adopción ante los tribunales de familia y relación con los equipos psico-sociales de las residencias. Puedo hablar con conocimiento de causa de la cantidad de niños/as institucionalizados con familias biológicas disfuncionales que esperan eternamente por recuperar el derecho a vivir en una familia sea esta biológica o adoptiva. Creo que el artículo publicado denota una mirada adultista y utópica de la infancia vulnerada, ya que aún cuando comparto la postura que el Estado debe propender a la habilitación de dichas familias, son situaciones estructurales de difícil solución a corto plazo que tiene que ver con políticas públicas que superan una ley de adopción y los niños no pueden esperar eternamente por la habilitación de sus familias biológicas. Un principio fundamental consagrado en la Convención de los Derechos del Niño es el interés superior del mismo, lo que se traduce en que debe tenerse como consideración primordial para tomar una decisión sobre el futuro de un niño, su derecho a vivir en una familia en el más corto plazo posible, ya que la infancia es corta y es en ese período de la vida en el cual se forma y adquiere todo el andamiaje emocional para llegar a ser un adulto sano y responsable. Por lo tanto, debieramos dejar de lado posturas reduccionistas y sesgadas sobre la infancia y legislar tomando en cuenta el interés superior del niño, sea que se encuentre en una familia adoptiva o biológica.
igor cerda neira | 04.07.2018
Excelente articulo! un analisis que cambia la perspectiva en que se entienden problemas sociales. Y es muy curioso leer algunas opiniones a partir de la lectura del tema. Dan a entender bastante bien que esto no se ha discutido profundamente y que el tema esta inundado por visiones basadas en ideologias que cada cual pretende imponer para hacer la "realidad" mas aceptable Buen trabajo CIPER! Felicitaciones!
Sofía | 04.07.2018
Lamentable leer esta columna, queda claro por qué los procesos de adopción han disminuido, todo gracias a jueces como la Sra. Jeldres, que creen que progenitores que han vulnerado gravemente a sus hijos, pueden mediante talleres financiados por el estado, lograr ser realmente padres. Como varios comentarios señalan, acá no se está castigando la pobreza, lo que se intenta es brindar al niño o niña una familia que lo ame y le proporcione condiciones de vida que su familia de origen no quiere brindarle. ¿Debemos acaso esperar a que un padre o madre policonsumidora se "rehabilite" después de varios años de terapia para que por fin pueda ser una buena madre o padre? ¿Y el niño dónde queda? Mientras su padres "ven la luz" gracias a programas psicoeducativos de baja adhesión y resultados, ese niño se ve sometido a vivir en hogares de sename sin amor, probablemente medicado y con secuelas para toda su vida. No señora Jeldres, no es justo para el niño, lo justo es que crezca con alguien que lo ame de verdad, no alguien que lo violente, lo abuse o lo abandone, y eso no tiene que ver con pobreza. Con esa lógica lo único que veremos aumentar serán casos como los de Sophie y Ambar. No queremos más niños vejados, abusados y asesinados por quienes biológicamente son padres, pero vincular y emocionalmente son su verdugos.
Claudia Cotapos | 03.07.2018
Mónica, estoy 100 % de acuerdo contigo. Las familias vulnerables deben recibir verdadero apoyo, educación y asesoría para mantener el núcleo familiar en lo posible. Yo sé que es posible, y sé que no sólo el Estado puede lograrlo, sino la implementación de medidas municipales, del servicio de salud y comunidad en general. No olvidar que no estamos solos, que cerca nuestro hay alguien que necesita nuestra ayuda y no me refiero al dinero, sino a actos tan sencillos como orientar a una familia en los recursos de los que puede disponer para solucionar sus propios problemas.
Andrea | 03.07.2018
No estoy de acuerdo con generalizar que el problema de los niños bajo el sistema de protección del Estado, lo están por temas de "pobreza". Sería bueno conocer cifras. Qué porcentaje de esos niños corresponde a menores que pueden volver a su seno biológico. Creo que es ver una parte del problema si se piensa que con recursos económicos un padre desarrolla habilidades parentales, si no las tiene, no conoce o no está interesado en aprender. Creo que las habilidades parentales para cuidar un niño no surgen por magia, ni por plata., menos cuando se ha repetido abuso por generaciones, descuidos, malas prácticas, etc. En fin, me pregunto Sra. Jeldres si usted está hablando de muchos niños institucionalizados, o de una mínima fracción.
Jorge Henríquez | 02.07.2018
Por gente como la que escribe esta columna es que los niños se eternizan en hogares y en el Sename. Gente que insiste en dar infinitas oportunidades a familias disfuncionales, que ven la marginalidad con una visión casi utópica y romántica, y que, por una convicción ya sea religiosa o de otro tipo (convenientemente la columna omite el hecho que para los hogares es mucho más conveniente que los niños NO se vayan en adopción, y que, cuando lo hacen, lo hacen a través de fundaciones que son casi un factoring de esos mismos hogares, o que muchos hogares están ligados a tendencias religiosas extremistas), se encarnizan en mantener a los niños artificialmente vinculados a familias que no tienen NINGÚN deseo de mejorar y ninguna esperanza de cambiar. Por priorizar a esos padres, dejan de pensar en el bienestar del niño, que pasa años en los hogares hasta que se vuelve, literalmente, un cacho para ellos, y entonces si desean a toda costa deshacerse de ellos (pues a esa edad ya son inadoptables y por tanto, tal como dijo una inefable ex-ministra, "stock"). ¿Qué culpa tienen los niños de tener padres drogadictos, alcohólicos o delincuentes? ¿Por qué han dichos padres de tener más derechos y oportunidades que sus propios hijos? Es cosa de ir a la realidad, visitar un hogar y escuchar de quienes ahí trabajan, quienes señalan que para muchos de esos padres, los hogares no son más que guarderías, que hacen la pega que esos padres no quieren hacer (es decir, cuidar al niño), y que cuando tienen tiempo de sobra, o bien, alguna lejana amenaza de un tribunal de familia de ceder al niño en adopción, hacen acto de presencia para asegurarse que el menor siga eternamente ahí, pero sin tener JAMÁS el real deseo de querer mejorar para cuidar realmente de él. Por otro lado, los autores omiten el hecho que hogares e instituciones demonizan a los padres adoptivos, a quienes someten a pruebas vejatorias a las que JAMÁS han sometido a los padres biológicos (como si entregar un poco de ADN convirtiera a alguien en un ser sagrado), muchas veces a tal punto que logran aburrir a quienes desean adoptar, proceso del que casi se enorgullecen con el argumento de que "esos padres no estaban convencidos de la adopción", como si el hecho de ser sometidos a tests sicológicos de dudosa validez científica y ser cuestionado en cada uno de los aspectos de su vida no fueran denigrantes. Lamentablemente, teniendo en cuenta que quienes escriben representan la institucionalidad vigente, el panorama es desalentador, pues, en lugar de privilegiar la existencia de familias guardadoras, que luego puedan convertirse en adoptivas (probablemente la figura más demonizada por esta institucionalidad, pese a ser la utilizada en países desarrollados, con la ventaja de mantener a los niños en núcleos familiares reales, siendo cuidados personalmente y no como ganado), su propuesta va por el otro lado, reafirmar lazos con la familia de origen, lo que puede sonar muy poético en el papel, pero en la realidad sólo asegura eternización de los niños en el sistema, o incluso peor, ser devueltos a hogares donde se les vulnera, maltrata y en el peor de los casos, se les mata.
Juan Paulo Ide | 01.07.2018
Señora Mónica, usted cumple un rol como defensora pública de la infancia recién asignada y está bien que así sea, pero creo que los árboles no la están dejando ver el bosque. Aquí no se trata de querer castigar a los más pobres ni querer quitarles a sus hijos. Cuando hablamos de niños susceptibles de ser adoptados hablamos de casos extremos, realmente extremos, historias dramáticas de vulneraciones graves de derechos de los niños. Usted como ex-jueza de familia lo debiera saber. Es muy peligroso y grave lo que usted plantea, pues en nombre de la bandera de los esfuerzos que supuestamente debe hacer el estado para revincular a esos niños con sus familias de origen, usualmente muy pero muy dañadas y que probablemente no se recuperarán de sus problemas crónicos con ninguna intervención que.se haga, se pierde el tiempo y la oportunidad de darle una buena familia a ese niño (recordemos que pasada cierta edad ya nadie quiere adoptar a esos niños). Aquí no se trata de querer desvincular a nadie. El bienestar superior del niño es lo primordial y un niño simplemente no puede estar esperando a que su familia multiproblematica cronica se recupere. En defensa de la bandera de los mas pobres se puede dañar mucho a un niño. Espero sea conciente de ello. Por eso se debe evaluar caso a caso y no abanderizarse a priori por nadie. Lo de usted también es un prejuicio inverso y también es ideológico: básicamente que ser pobre es culpa del estado y que por ser pobre una familia está justificada a actuar como actúa. Prejuicio abajista lo llamaría yo.
Andrea | 30.06.2018
Soy perito dam, continuamente me piden evaluaciones de padres en causas de adopcion. Es muy perverso el sistema, te piden evaluar competencias parentales de padres que no están ejerciendo el cuidado, lo cual es una aberracion y por otro lado son padres que no han tenido procesos reparatorios o de habilitación para la crianza. Mas aun se nos pide evaluar vinculo en relaciones muchas veces suspendidas como medidas de castigo por diferentes motivos y finalmente se termina declarando la susceptibilidad en base a prejuicios. A valoraciones de competencia insostenibles por cuanto son construidas desde las dificultades pasadas y a valoraciones tramposas de vinculacion. En la logica del bien superior del niño. Si fuera por eso todos los niños podrían estar mejor con mas plata, mas acceso a educacion etc. o sea se menosprecia la pobreza y se encubre esta concepcion mediante la elevacion artificiosa de exigencias para recuperar el cuidado de los hijos. A mi me toca pelear esta posicion en tribunales y con sename y es agotador (disculpar redaccion fue escrito en cel)
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